El Estadio Sébastien Charléty acoge este 28 de junio una de las reuniones más esperadas de la temporada de la Diamond League. La cita parisina reunirá a algunas de las mayores estrellas del atletismo mundial, como Mondo Duplantis, Noah Lyles, Femke Bol, Jessica Hull y la gran sensación del momento en el mediofondo, la suiza Audrey Werro.
Precisamente el 800 metros femenino acaparará buena parte de la atención. Werro llega a París en el mejor momento de su carrera tras hacer hace unos días un espectacular 1:53.98, la segunda mejor marca de la historia para una atleta europea y un registro que la sitúa a solo siete décimas del récord del mundo.
La organización ha preparado la carrera con un objetivo muy claro: atacar los históricos 1:53.28 de la checa Jarmila Kratochvílová, una plusmarca conseguida en 1983, con más de cuatro décadas sin ser superada lo que supone el récord más longevo del atletismo. Un registro rodeado de polémica al estar vinculado a la época de mayor proliferación del dopaje con esteroides en la Europa del Este.
En la rueda de prensa previa al meeting, Werro dejó claras sus intenciones: “La liebre irá a ritmo de récord del mundo y nosotras la seguiremos”, aseguró la atleta suiza, que afronta el desafío con una confianza que ha despertado una enorme expectación.
La carrera contará también con la presencia de Femke Bol, que continúa explorando con éxito el 800 metros tras imponerse recientemente en Hengelo. La neerlandesa, con una mejor marca personal de 1:57.13, sigue ampliando su repertorio competitivo, aunque el gran protagonismo recaerá sobre Werro y su intento de derribar una barrera que parecía inalcanzable.
Las luces de ritmo estarán programadas exactamente para el récord mundial, con un paso por los 400 metros cercano a los 55.5 segundos y una liebre especializada para sostener ese exigente ritmo inicial. Las altas temperaturas previstas en París y el viento podrían convertirse en factores determinantes.

























































