Josh Kerr, durante un entrenamiento
Es el hombre del momento en el atletismo mundial. Viene de batir una plusmarca mundial de casi 30 años de antigüedad y que logró un tal Hicham El Guerrouj. Josh Kerr está pletórico. Y lo sabe. En cada entrevista se muestra más seguro de lo que es capaz de lograr. Su próximo objetivo está claro: el Récord del Mundo de 3:26:00 que tiene, precisamente, El Guerrouj.
En una entrevista para ‘The Guardian’ el británico ha dejado reflexiones muy interesantes. Sobre su vida, su día a día, lo que hizo después de lograr el Récord del Mundo. “No hay mucho que se pueda hacer en una carrera de una milla que me pueda vencer. Tengo una gran velocidad y corro frente a mi público. Jake Wightman era la única incógnita. Es un atleta increíble y puede rematar muy bien. Pero simplemente no podía pensar en ningún otro problema. Hay algunos corredores fantásticos en los 1500 metros ahora mismo, y Timothy Cheruiyot y Cam Myers son ambos fantásticos. Pero siento que estoy en otro nivel en este momento”, asegura.
“Mi amigo y videógrafo, Joey Youden, pidió patatas fritas para todos. Yo comí la comida de Jameel (su cocinero), pero también me comí un par de patatas fritas”, explica sobre lo que ingirió tras el gran logro. “Vivimos en las montañas de Albuquerque. Me levanto, entreno duro y me acuesto. Termino mi entrenamiento a las 5 de la tarde y mi esposa llega a casa sobre las 5:30. Y entre ese momento y cuando nos vamos a dormir, que es ridículamente temprano (sobre las 20:30), simplemente intentamos desconectar”, añade sobre su rutina.
“Me gustan mucho los audiolibros y los podcasts”, dice. “Me gusta el podcast “For The Love of Rugby” y algunos de deportes estadounidenses. Pero no salimos mucho. Y la vida nocturna es bastante floja”.