Foto: Instagram Carmen María Pérez
La española Carmen María Pérez firmó una actuación histórica en la Badwater 135 al completar sus 217 kilómetros en 21 horas, 5 minutos y 32 segundos. El registro supone un nuevo récord femenino de la prueba y le permitió terminar segunda de la clasificación absoluta, a menos de doce minutos del vencedor.
Solo fue superada por el estadounidense Max Jolliffe, que ganó con 20:53:41 y se convirtió en el primer corredor que baja de 21 horas en la carrera. El también español Iván Penalba terminó cuarto con 21:57:44, completando una actuación sobresaliente.
Carmen rebajó en 39 minutos y 3 segundos el anterior récord femenino, establecido por Ashley Paulson en 2023 con 21:44:35. La española estuvo además dentro de la lucha por la victoria absoluta durante buena parte del recorrido.
Llegó a liderar en varios controles intermedios y todavía marchaba por delante de Jolliffe en el kilómetro equivalente a la milla 108. El estadounidense consiguió darle la vuelta a la carrera en el tramo final, antes del último ascenso.
La Badwater 135 es una de las pruebas de ultradistancia más extremas y conocidas del mundo. Su recorrido une Badwater Basin, el punto más bajo de Norteamérica, situado a unos 85 metros por debajo del nivel del mar, con Whitney Portal, a más de 2.500 metros de altitud.
Los participantes deben completar 135 millas -unos 217 kilómetros- de forma continua, sin etapas, atravesando el Valle de la Muerte y superando tres grandes ascensiones. El trazado acumula aproximadamente 4.450 metros de desnivel positivo y se desarrolla principalmente sobre asfalto, en carreteras expuestas al sol y con muy pocas zonas de sombra.
A diferencia de una carrera de trail convencional, la dificultad de la Badwater no procede de terrenos técnicos o senderos de montaña, sino de la combinación de una distancia enorme, las altas temperaturas del desierto, los largos tramos de carretera y el desgaste provocado por muchas horas seguidas de esfuerzo.
Este tipo de carreras se conocen como ultramaratones, pruebas cuya distancia supera los 42,195 kilómetros del maratón. En ellas, correr lo más rápido posible es solo una parte del reto: los atletas deben gestionar la alimentación, la hidratación, el ritmo, el calor, el cansancio muscular y la falta de sueño durante buena parte de una jornada completa.
Cada participante cuenta además con un equipo de asistencia que lo acompaña durante el recorrido. Sus miembros se encargan de proporcionarle agua, alimentos, hielo, ropa y apoyo logístico, además de ayudarle a controlar la temperatura corporal y mantenerlo en carrera durante los momentos más complicados.
Completar la Badwater 135 exige, por tanto, mucho más que resistencia física. Requiere experiencia, planificación y capacidad para seguir avanzando cuando el cuerpo lleva horas expuesto al calor, al desnivel y a una fatiga extrema.
La ultrera Carmen, de 44 años y debutante en la prueba, llegaba con una amplia trayectoria en ultradistancia, con victorias en carreras como las 100 Millas de Berlín, la Ultrabalaton y la Brazil 135.
Su resultado en California supone uno de los mayores éxitos recientes del ultrafondo español: récord femenino, segunda posición absoluta y una carrera disputada de tú a tú frente al mejor hombre de la edición.