Estefanía Unzu, conocida como Verdeliss, vivirá este domingo su primer Campeonato del Mundo con la selección española de la Real Federación Española de Atletismo, en la prueba de 100 kilómetros que se disputará en Ames (A Coruña). En una entrevista con Diario de Navarra, la atleta navarra de 41 años, excampeona y explusmarquista nacional de la distancia, reconoce que el camino hasta este debut ha estado lejos de ser sencillo.
“He sentido miedo al fracaso, estuve a punto de renunciar, pero ir a un Mundial es un sueño que no podía desperdiciar“, confiesa Verdeliss, que llegó a dejar de entrenar en pleno bloqueo mental durante el verano. “Estoy acostumbrada a correr por hobbie, por afición, y a nivel mental tuve un bajonazo importante al sentir que no iba a dar la talla, que yo no era suficiente. Me ponía en la cinta y no podía. Yo misma empecé a hacerme de menos”, explica.
La salida a ese bloqueo llegó a través de la montaña. “Mi solución fue irme a la montaña, olvidarme del reloj. Empecé a probar el trail contra toda norma, hice dos carreras de 100 kilómetros en Gran Bretaña, otra de 70 en Alemania”, relata. A ello se sumó una segunda clave: entrenar en familia. “Empecé a entrenar también con mis hijos. Ellos van con la bici, me acompañan, me llevan la hidratación, me animan. Eso me alivió el sentimiento de culpa”, cuenta la atleta, madre de ocho hijos junto a su pareja, Aritz Seminario. Con una media de entre 80 y 100 kilómetros semanales, asegura llegar a la cita “muy en forma”.
Impacto mediático
La corredora navarra no esconde el impacto que ha tenido la presión mediática desde su convocatoria. “Lo llevé fatal. Sé que estoy muy juzgada porque tengo una faceta deportiva pero también de influencer”, reconoce. “Nada más salir la convocatoria leí ya un título en un medio deportivo que decía que era una mala noticia que Verdeliss estuviese en el Mundial. Pero sí estoy por derecho propio, por méritos, que nadie me ha elegido a dedo. ¿Por qué no se me mide con la misma vara?”, se pregunta.
De cara a la carrera, Verdeliss formará parte de una selección liderada por Gemma Arenas, junto a Carmen María Pérez y María Romero. “Vamos con dos selecciones muy buenas, tanto en mujeres como en hombres, y creo que las chicas tienen opciones de podio. Mi idea es hacer la mejor marca posible para ayudar al equipo”, señala, consciente de las dificultades del recorrido gallego, con 20 vueltas a un circuito de 5 kilómetros y más de 1.300 metros de desnivel acumulado. “Ése es mi talón de Aquiles: las subidas. Hacia abajo voy como un cohete, pero subiendo soy una hormiguita”, bromea.
Pese a la exigencia mental de una prueba de ultrafondo, Verdeliss afronta la cita con tranquilidad. “Ahora sí que estoy con la paz interior de pensar que he hecho lo mejor que he podido. Siento que estoy en condiciones incluso de mejorar marca”, concluye la atleta, que vivirá el debut acompañada por buena parte de su familia, con fuerte tradición atlética, en las gradas de Ames.



























































