Por primera vez en la historia, un Campeonato del Mundo de atletismo se disputará en territorio africano. Este 15 de septiembre la World Athletics ha anunciado que la edición del 2029 se librará en Nairobi (Kenia).
Una de las cunas del fondo internacional y del atletismo desde hace muchas décadas acogerá la competición más importante después de los Juegos Olímpicos. Una decisión arriesgada, pero que busca dar un espaldarazo a África y a este territorio sagrado, con el Valle del Rfit como meca y con Eliud Kipchoge y esa zona de Eldoret y Kaptagat como ‘training grounds’ donde se forjan los mejores maratonianos.
Preparación en altura
Eso sí, será también una reválida para un país que registra cada año un número ingente de casos de dopaje. La pobreza y la desesperación llevan a muchísimos atletas a apostar por prácticas ilegales para llegar a lo más alto y los casos se están multiplicando sin parar.
De cara a la competición, habrá un gran hándicap para los y las atletas. El Estadio de Nairobi se encuentra a 1.600 metros de altitud. Es algo que puede beneficiar a la velocidad y los saltos, pero claramente va a perjudicar las pruebas de fondo por la falta de oxígeno. Las preparaciones para el Mundial deberán enfocarse a acostumbrar al cuerpo a la altitud.



























































