El UTMB Mont-Blanc se ha convertido en la capital mundial del trail running, pero su crecimiento empieza a encontrar una oposición cada vez más visible en el lugar donde nació, Chamonix.
El nuevo alcalde, François-Xavier Laffin, ha abierto públicamente el debate sobre el tamaño y el impacto del evento. En una entrevista concedida a L’Équipe, el político francés aseguró que “una gran mayoría de los habitantes de Chamonix detesta el UTMB” y reclamó cambios importantes para recuperar la convivencia entre la carrera y la población local.
No significa que Chamonix quiera cancelar el UTMB o expulsarlo de la localidad. El propio Laffin comienza describiéndolo como un acontecimiento extraordinario y profundamente vinculado a la identidad del municipio. Su argumento es otro: considera que el evento ha crecido demasiado y que la presión generada durante toda la semana se ha vuelto difícil de soportar para parte de los vecinos.

“Los habitantes se sienten expulsados de su propia ciudad”
Según explica el alcalde en la entrevista, los principales problemas están relacionados con la movilidad, el ruido y la ocupación del espacio público.
Laffin sostiene que durante la semana del UTMB algunos residentes encuentran dificultades para desplazarse al trabajo, entrar o salir de sus garajes y descansar por la noche. Las llegadas de las carreras pueden prolongarse durante muchas horas y mantener actividad en el centro de Chamonix durante buena parte de la madrugada.
También critica la sensación de que la localidad queda temporalmente ocupada por corredores, acompañantes, voluntarios, espectadores y marcas. El alcalde afirma que el UTMB fue recibido con entusiasmo durante sus primeros años, pero que parte de la población ha ido alejándose del evento a medida que este aumentaba su dimensión comercial e internacional.
Eso sí, es importante matizar que la afirmación sobre esa “gran mayoría” de vecinos no procede, al menos públicamente, de una encuesta municipal. Se trata de la valoración política de Laffin, basada en las conversaciones y quejas que asegura haber recogido durante la campaña electoral.

El Ultra-Trail Village será la primera limitación
Los cambios deportivos serán mínimos en 2026. Cuando el nuevo gobierno municipal tomó posesión en marzo, la organización del mega evento se encontraba demasiado avanzada como para modificar las carreras.
La primera intervención concreta afectará al Ultra-Trail Village, el gran espacio en la que están presentes las principales marcas deportivas de trail running durante todo el evento. Laffin ha exigido que se concentre en la Place du Mont-Blanc y que no continúe extendiéndose por diferentes espacios del centro de Chamonix.
El alcalde también señala a las activaciones paralelas organizadas por las marcas deportivas. Durante la semana se multiplican las presentaciones de producto, encuentros con atletas, salidas colectivas y eventos privados, generando una actividad que va mucho más allá de las carreras oficiales.
Para Laffin, el problema no es únicamente el UTMB deportivo, sino todo el ecosistema comercial y social que ha crecido alrededor de la prueba.

Menos corredores, menos carreras y menos actividad nocturna
Las propuestas más importantes del alcalde están pensadas para 2027 y para los siguientes cinco años.
Laffin quiere reducir progresivamente el número de participantes que atraviesan reservas naturales. También propone limitar las carreras nocturnas en los espacios más sensibles o modificar sus recorridos para reducir el impacto sobre la fauna.
La tercera medida sería disminuir el número de pruebas, especialmente aquellas que, según el Ayuntamiento, provocan más molestias y aportan menos valor al territorio.
El alcalde ha anunciado que la administración municipal, la prefectura y los responsables del evento deberían reunirse entre septiembre y octubre para definir las condiciones de la edición de 2027 antes de que se abran las inscripciones.
Es decir, todavía no existe una lista de carreras eliminadas ni una reducción concreta de dorsales. Son orientaciones políticas que tendrán que negociarse con el UTMB y con el resto de municipios y organismos implicados.

La polémica propuesta para limitar al público
Uno de los puntos más llamativos es la voluntad del alacalde de reducir también el número de acompañantes y espectadores.
Laffin plantea la posibilidad de impulsar algún tipo de rotación o autorregulación: que quienes hayan visitado Chamonix un año no regresen necesariamente al siguiente y que cada corredor evite desplazarse con un grupo numeroso de familiares o amigos.
No se trata por ahora de una prohibición ni existe un sistema aprobado para controlar quién puede entrar en la localidad. Su viabilidad jurídica y práctica parece, además, complicada en un evento desarrollado sobre carreteras, calles y caminos públicos.
La idea ilustra, sin embargo, hasta qué punto el conflicto ya no se limita al número de dorsales. El alcalde considera que el principal problema es la suma de participantes, acompañantes, aficionados y actividad comercial concentrada simultáneamente en un valle con una capacidad limitada.
UTMB responde al alcalde de Chamonix
Isabelle Viseux Poletti, directora del UTMB Mont-Blanc, ha respondido a las críticas en declaraciones a Mile & Stone.
Poletti asegura que los asuntos planteados por el alcalde -movilidad, espacios naturales, carreras nocturnas y ocupación urbana- no son nuevos y llevan años tratándose en reuniones con las autoridades. La organización se ha mostrado especialmente sorprendida por la decisión de Laffin de trasladar el enfrentamiento a la prensa antes de mantener una reunión directa con ellos.
Respecto al Ultra-Trail Village, la directora sostiene que la reducción de 2026 afecta únicamente a una pequeña zona y no representa una transformación radical del evento.
También rechaza que exista una oposición unánime entre los vecinos. Poletti admite que hay habitantes críticos, pero asegura que la organización ha recibido mensajes de profesionales y residentes que no se sienten representados por las declaraciones del alcalde.
¿Se pueden eliminar las carreras nocturnas?
El punto más complejo puede ser el de las carreras nocturnas. El alcalde quiere reducirlas progresivamente, especialmente en las reservas naturales. El UTMB responde que la noche forma parte de la propia naturaleza del ultratrail: pruebas de 100, 170 o 300 kilómetros no pueden celebrarse completamente durante el día.
Poletti propone estudiar en qué puntos existe una perturbación objetiva sobre la fauna y adaptar allí los recorridos o las medidas de protección, en lugar de establecer una prohibición general. La directora también recuerda que no se ha creado ninguna carrera nueva en el valle de Chamonix desde la incorporación de la MCC en 2016.

El UTMB defiende su impacto y sus medidas ambientales
La organización presenta el evento como un importante motor económico y turístico para todo el territorio del Mont-Blanc. También destaca las medidas adoptadas para reducir sus efectos ambientales y mejorar la movilidad.
Según su último informe de impacto, el UTMB invierte anualmente más de 500.000 euros en un dispositivo de transporte que moviliza 120 autobuses, 15 líneas y 28 estaciones. También asegura que los residuos generados en Chamonix durante el evento disminuyeron cerca de un 15 % entre 2024 y 2025.
La organización colabora además en proyectos de restauración de senderos y financia una investigación de la Universidad Savoie Mont-Blanc sobre los impactos sociales y ambientales de los grandes eventos de trail y las condiciones necesarias para que sean aceptados por la población.
Chamonix quiere seguir siendo la casa del UTMB, pero no a cualquier precio
Dudo mucho que Chamonix quiera perder el UTMB, pero sí recuperar capacidad de decisión sobre un evento que ha crecido mucho más allá de su dimensión deportiva. El debate afecta ya al número de carreras, la actividad nocturna, la movilidad, los espacios protegidos y la ocupación comercial del centro.
La edición de 2026 no está amenazada. El verdadero pulso llegará después, cuando el nuevo Ayuntamiento y la organización deban negociar cómo será el UTMB de 2027 y hasta dónde puede crecer sin alejarse del territorio que lo convirtió en un fenómeno mundial.


























































