La familia GT-2000 da un paso importante en esta decimoquinta versión. ASICS no ha querido convertirla en una Gel Kayano “light”, más bien acercarla al comportamiento de la Novablast sin renunciar al soporte que siempre ha caracterizado a este modelo. El resultado es una zapatilla claramente más moderna, con una pisada más viva, una geometría más trabajada y una reducción de peso que la hace mucho más atractiva para corredores que necesitan estabilidad pero no quieren una zapatilla excesivamente robusta.
Con 252 gramos en hombre (221 g en mujer), drop de 8 mm y un precio de 150 euros, la nueva GT-2000 15 se posiciona como una de las zapatillas de estabilidad más equilibradas del mercado para entrenamientos diarios de media y larga distancia.
Una mediasuela completamente renovada

El cambio más importante. La GT-2000 15 abandona el tacto más firme de generaciones anteriores para estrenar la nueva espuma FF Blast Max, un compuesto más ligero y con mayor capacidad de compresión que acerca claramente las sensaciones a modelos como la Novablast.
No hablamos de una espuma extremadamente blanda. Se trata de un material que busca un equilibrio entre amortiguación, retorno de energía y control de la pisada.
ASICS ha aumentado notablemente el volumen de la mediasuela. No solo crece en altura, también en anchura, especialmente en la plataforma del antepié. Esto aporta dos ventajas muy claras:
- Mayor superficie de apoyo.
- Más material capaz de comprimirse y devolver energía.
En consecuencia, la zapatilla gana protección en largas distancias sin perder dinamismo.
Estabilidad sin necesidad de piezas rígidas

ASICS continúa evolucionando su filosofía de estabilidad con el conocido 3D Guidance System, aunque ahora el trabajo recae todavía más en la geometría que en elementos correctores tradicionales.
La mediasuela presenta una clara diferencia entre el lado interno y el externo. Los surcos laterales son más profundos en la cara externa para favorecer una compresión progresiva durante el aterrizaje, mientras que la cara medial permanece mucho más contenida para limitar el exceso de pronación.

El talón también cambia considerablemente.Ahora encontramos una base mucho más ancha y voluminosa, con una construcción prácticamente en bloque que únicamente incorpora un corte estratégico para controlar la deformación durante el impacto. El resultado es una entrada de talón muy estable sin necesidad de recurrir a postes de doble densidad o sistemas invasivos.
Todo ello permite que la zapatilla mantenga una pisada muy guiada, pero mucho más natural que generaciones anteriores.
Una geometría inspirada en la Novablast

Visualmente resulta imposible no encontrar similitudes con la familia Novablast. La GT-2000 15 adopta una mediasuela mucho más sobredimensionada y unas líneas muy parecidas, incluyendo el característico perfil lateral y un rocker más marcado.
ASICS también incorpora el conocido efecto “trampolín” presente en gran parte de la familia Blast, favoreciendo una transición más rápida y fluida durante la fase de impulso.
A ello contribuyen unos surcos de flexión delanteros más profundos que incrementan la flexibilidad del antepié respecto a la versión anterior. La transición resulta ahora mucho más progresiva y natural desde el aterrizaje hasta el despegue.
Upper: más ligero y con mucha mejor ventilación
Otra de las grandes novedades aparece en el corte superior.
La GT-2000 15 estrena un nuevo Engineered Woven, un tejido claramente más técnico y ligero que la malla utilizada anteriormente. Su diseño incorpora una zona delantera más abierta y parcialmente translúcida que mejora considerablemente la ventilación durante los entrenamientos largos.
En los laterales, sin embargo, el tejido incrementa su densidad para sujetar mejor el mediopié durante los cambios de apoyo. Es cierto que se pierde parte del acolchado clásico que tradicionalmente ofrecía la GT-2000, pero a cambio se obtiene un ajuste mucho más preciso.
La lengüeta sigue la tendencia actual de ASICS con un diseño fino, ligero y de inspiración “racing”, acompañado por unos cordones planos que distribuyen mejor la presión sobre el empeine.
Una suela pensada para durar muchos kilómetros

La suela mantiene la filosofía habitual de ASICS combinando dos tipos de caucho. El compuesto AHAR Plus aparece en las zonas de mayor desgaste, principalmente el talón, mientras que el resto utiliza un AHAR de menor densidad para reducir peso sin comprometer la durabilidad.
El diseño también cambia de forma importante.La parte trasera presenta una construcción prácticamente continua, con muy pocos cortes, lo que aumenta la estabilidad durante el aterrizaje.
En cambio, el antepié incorpora numerosos canales de flexión que mejoran la adaptabilidad y favorecen una pisada mucho más fluida durante la fase de impulso. La guía longitudinal continúa recorriendo buena parte de la zapatilla ayudando a mantener una transición estable desde el primer contacto hasta el despegue.
¿Para qué tipo de corredor está pensada?
La ASICS GT-2000 15 está dirigida al corredor que necesita un cierto nivel de soporte, pero no quiere una zapatilla excesivamente contundente como puede ser una Gel Kayano.
Funciona especialmente bien en corredores de peso medio (aproximadamente entre 66 y 85 kg) que entrenan habitualmente sobre asfalto a ritmos tranquilos o moderados, por encima de 5:00 min/km, y buscan una zapatilla fiable para acumular kilómetros.
Es una opción especialmente interesante para quienes encuentran la Novablast demasiado inestable y desean mantener ese tacto moderno de la espuma Blast con un plus de seguridad en cada apoyo.
Conclusión
La ASICS GT-2000 15 representa probablemente la evolución más significativa de esta familia en muchos años. La nueva espuma FF Blast Max, el incremento del volumen de la mediasuela, el rediseño completo del talón y el refinamiento del 3D Guidance System consiguen una zapatilla más dinámica sin perder el carácter estable que siempre ha definido a la saga.
La reducción de peso, el nuevo upper Engineered Woven y una geometría claramente inspirada en la Novablast terminan de modernizar un modelo que hasta ahora ocupaba un espacio algo difuso dentro del catálogo de ASICS.
En definitiva, una zapatilla que logra acercarse mucho más al comportamiento de una zapatilla neutra moderna, pero manteniendo ese punto extra de control que muchos corredores siguen necesitando para entrenar con confianza durante muchos kilómetros


























































