La firma de Boston da un paso más en su colaboración con Aimé Leon Dore y lleva por primera vez su estética directamente a dos de los modelos más importantes de su catálogo de performance: FuelCell Rebel v5 y FuelCell SuperComp Elite v5.
Las fronteras entre el running, la moda y el lifestyle son cada vez más difusas. Los clubes de corredores y corredoras se han convertido también en espacios sociales, las zapatillas técnicas han saltado a las calles y algunas de las siluetas diseñadas originalmente para correr forman ya parte del armario cotidiano. Y New Balance parece dispuesta a explotar esa conexión.
La marca estadounidense acaba de lanzar junto a Aimé Leon Dore (ALD) una colección que resulta especialmente interesante porque no se limita a recuperar una zapatilla retro o reinterpretar una silueta histórica. Esta vez, el diseñador neoyorquino entra directamente en el terreno del running de rendimiento.

Las protagonistas son nada menos que la New Balance FuelCell Rebel v5 y la FuelCell SuperComp Elite v5: una de las zapatillas de entrenamiento rápido más populares y divertidas de la marca y su superzapatilla con placa de carbono para competición.
La colección ya había tenido un primer lanzamiento a través de Aimé Leon Dore en julio y este 14 de agosto ha llegado directamente a los canales de New Balance, ampliando la disponibilidad de ambas zapatillas.
De las sneakers a las zapatillas para correr
Aimé Leon Dore y New Balance llevan años construyendo una de las colaboraciones más reconocibles del universo sneaker. Modelos históricos y de inspiración retro han servido habitualmente como lienzo para la estética de la firma fundada en Queens.
Pero esta colección cambia ligeramente las reglas. En lugar de mirar hacia el archivo, ALD pone sus manos sobre dos zapatillas plenamente actuales y concebidas para correr rápido. No son modelos inspirados en el running: son zapatillas que forman parte del catálogo técnico de New Balance.
La propia marca define la SC Elite de esta colaboración como una unión entre “performance y diseño”, manteniendo intactos los principales elementos tecnológicos de la zapatilla de competición. Y ahí está precisamente lo interesante.

Una SC Elite v5 de carbono vestida por Aimé Leon Dore
La FuelCell SuperComp Elite v5 x Aimé Leon Dore conserva la arquitectura de la SC Elite v5 convencional.
Es decir, sigue siendo una zapatilla concebida para competir, con una mediasuela de PEBA altamente reactiva y una placa de fibra de carbono como elementos fundamentales (puedes leer la review entera aquí). Lo que cambia es principalmente su identidad visual.
Aimé Leon Dore utiliza una combinación dominada por el verde con un degradado que termina fundiéndose con una mediasuela negra, acompañada de detalles y logotipos específicos de la colaboración.
Su precio en Estados Unidos asciende a 269,99 dólares, situándola incluso dentro del territorio premium de las actuales superzapatillas.

Rebel v5: la otra cara del running
Si la Elite representa la competición, la FuelCell Rebel v5 x Aimé Leon Dore lleva la colaboración hacia un terreno probablemente todavía más interesante para el corredor y corredora popular.
La Rebel se ha convertido en uno de los modelos más representativos de la filosofía FuelCell de New Balance: ligera, flexible y suficientemente rápida para utilizarse en entrenamientos de calidad, pero sin la rigidez ni las exigencias de una zapatilla con placa de carbono (puedes leer la review aquí).
ALD aplica una fórmula estética similar, aunque aquí domina un azul intenso que va oscureciéndose hacia la mediasuela, manteniendo diferentes elementos de co-branding. Su precio de lanzamiento en Estados Unidos es de 150 dólares.
Juntas, Rebel y Elite permiten además contar una pequeña historia dentro de la propia colección: una zapatilla para entrenar y otra para competir, las dos reinterpretadas desde el mundo de la moda.

Cuando una zapatilla de carbono también quiere ser un objeto de moda
Más allá de que gusten más o menos los colores, la colección resulta significativa por lo que representa. Durante años, las colaboraciones entre firmas deportivas y diseñadores se concentraron principalmente en modelos lifestyle, reediciones de zapatillas históricas o siluetas que habían abandonado hacía tiempo cualquier pretensión competitiva.
Ahora ese fenómeno empieza a alcanzar al material de máximo rendimiento. Que una firma como Aimé Leon Dore intervenga sobre una superzapatilla de competición con placa de carbono demuestra hasta qué punto el running se ha convertido también en un territorio cultural y estético.
Y New Balance se encuentra en una posición especialmente interesante para aprovecharlo. La marca puede jugar simultáneamente con su enorme archivo de zapatillas clásicas y con una gama de performance cada vez más ambiciosa. La colaboración con ALD une precisamente esos dos mundos.

El running ya no termina cuando acaba el entrenamiento
Hay además una tendencia de fondo que explica este movimiento.
Correr ha dejado de ser únicamente una actividad deportiva para convertirse, para una parte creciente de los corredores, en una forma de socialización y también de expresión personal.
Las equipaciones son más cuidadas, las ‘quedadas’ mezclan entrenamiento y comunidad y las zapatillas técnicas aparecen cada vez con mayor frecuencia lejos del asfalto para el que fueron diseñadas.
La colección Aimé Leon Dore x New Balance Performance Running lleva esa tendencia hasta uno de sus extremos más llamativos: coger una zapatilla diseñada para perseguir marcas personales y convertirla, al mismo tiempo, en una pieza deseable desde el punto de vista de la moda.
Quizá dentro de unos años resulte completamente normal.


























































