Un nuevo estudio ha encontrado una relación curiosa entre el consumo de arándanos y el rendimiento en carrera. Y el dato que más llama la atención es este: los corredores que tomaron arándanos durante una semana completaron un test de 22,2 kilómetros un 4,2% más rápido que cuando tomaron un placebo.
El estudio fue pequeño (solo participaron 9 corredores de montaña) y financiado por el Consejo Estadounidense del Arándano, pero el protocolo resulta bastante interesante.
Los participantes realizaron dos pruebas contrarreloj de 22,2 km, separadas por 21 días. Antes de cada una pasaron una semana tomando un suplemento: en una ocasión era polvo de arándanos y en la otra, un placebo.
La cantidad tampoco era precisamente simbólica: el suplemento equivalía aproximadamente a tres tazas de arándanos frescos al día.
El resultado fue una diferencia de más de 7 minutos en el tiempo medio: 2h37:05 con arándanos frente a 2h44:30 con placebo.
Los investigadores observaron una menor frecuencia cardíaca en reposo y una menor sensación de cansancio, aunque no encontraron diferencias significativas en todos los parámetros analizados.
¿El motivo?
Los investigadores apuntan a los polifenoles presentes en los arándanos. Estos compuestos podrían ayudar a reducir el estrés oxidativo y la inflamación producida por el ejercicio prolongado y favorecer la disponibilidad de óxido nítrico y el flujo sanguíneo muscular.
Pero ojo, porque hay que poner el resultado en contexto. Nueve corredores son muy pocos para afirmar que comer arándanos vaya a hacer correr más rápido a todo el mundo.Así que, por ahora, quizá sea demasiado pronto para hablar de “dopaje con arándanos”.
Aunque la próxima vez que veas un bol de arándanos en el supermercado, quizá lo mires de otra manera.



























































