Cuando Joma presentó la TR-5, el objetivo era claro: desarrollar una zapatilla capaz de competir en el segmento de larga distancia y ultra trail Dentro de la gama TR, la TR-5 se posicionó como el modelo más orientado a acumular horas y kilómetros en montaña, priorizando la comodidad, la estabilidad y la protección sin renunciar a un comportamiento dinámico
La primera impresión que transmite la TR-5 es solidez. No estamos ante una zapatilla minimalista ni ante una opción radical de competición. Desde el primer momento se percibe como un modelo diseñado para durar, proteger y ofrecer confianza cuando se acumulan las horas en montaña. Su construcción recuerda a las zapatillas que buscan acompañar al corredor durante jornadas completas de entrenamiento o carreras de ultra distancia donde la gestión de la fatiga es tan importante como el rendimiento puro.
Joma TR-5 cuenta con un peso ade 306 gramos en talla 42, un drop de 5 mm, mediasuela con compuesto FLY REACTIVE y una suela equipada con tacos de 4,3 mm desarrollados para ofrecer tracción en distintos tipos de terreno. Todo ello la sitúa dentro de la categoría de zapatillas de trail para larga distancia y ultras, más enfocada a la resistencia y al confort que a la velocidad pura.
La horma presenta un espacio relativamente generoso en la zona del antepié, algo especialmente importante para ultras y carreras de larga duración
Uno de los aspectos más interesantes de la TR-5 es su mediasuela FLY REACTIVE. A diferencia de algunas espumas modernas extremadamente blandas, la propuesta de Joma apuesta por un equilibrio entre absorción de impactos y estabilidad.
En carrera la sensación predominante es de firmeza controlada. La zapatilla amortigua bien los impactos, especialmente en descensos prolongados, pero evita ese efecto “colchón inestable” que puede aparecer en algunos modelos maximalistas. Esto permite mantener una pisada segura incluso cuando la fatiga muscular comienza a afectar la técnica de carrera.

Con un drop de 5mm, uno de los más populares dentro del trail moderno, porqpermite una transición natural entre amortiguación y capacidad de respuesta. No resulta tan exigente como los drops mínimos ni tan elevada como algunas zapatillas tradicionales orientadas exclusivamente al confort
Durante rodajes largos la zapatilla muestra una excelente capacidad para mantener el confort. No destaca por una respuesta explosiva ni por una sensación especialmente agresiva, pero sí por ofrecer una plataforma estable y predecible, algo que muchos corredores valoran más cuando afrontan carreras de larga distancia.
La parte superior ha sido uno de los apartados donde más se ha trabajado respecto a generaciones anteriores de zapatillas trail de la marca.

La TR-5 incorpora una malla técnica ligera y transpirable acompañada por el sistema de ventilación VTS y refuerzos termosellados SPORTECH. La combinación busca reducir costuras, mejorar la ventilación y aumentar la durabilidad general del conjunto.
Durante la marcha el pie se mantiene correctamente sujeto, especialmente en la zona media, donde los refuerzos laterales ayudan a evitar desplazamientos internos en terrenos inclinados. Al mismo tiempo, la amplitud de la horma impide que la sensación sea excesivamente restrictiva.
La puntera protegida merece una mención especial. En terrenos técnicos aporta una dosis extra de confianza al enfrentarse a piedras, raíces y obstáculos habituales del trail.
Pero donde encontramos una de las grandes novedades de esta generación es en la suela. La TR-5 incorpora el nuevo compuesto Joma Grip, una tecnología con la que la marca da un paso adelante importante en uno de los aspectos históricamente más criticados de sus zapatillas de trail: el agarre.

Joma no se ha limitado a cambiar la goma. El compuesto ha sido sometido a pruebas independientes realizadas por INESCOP y los resultados muestran una mejora significativa respecto al anterior compuesto Durability. La idea detrás de Joma Grip es clara: ofrecer más adherencia en roca, barro y superficies húmedas sin comprometer en exceso la durabilidad.
Además, este compuesto ha sido probado en escenarios tan exigentes como la Transgrancanaria, donde mostró un comportamiento especialmente sólido sobre roca volcánica húmeda, senderos compactos y zonas embarradas. En la práctica, la sensación es de mayor seguridad cuando el terreno se complica y cuando los apoyos deben ser precisos.

Combinado con los tacos de 4,3 milímetros, el resultado es una zapatilla que se mueve con confianza en senderos, pistas forestales y terrenos técnicos moderados, manteniendo además una durabilidad más que competitiva para quienes acumulan muchos kilómetros de entrenamiento.La Joma TR-5 no intenta ser la zapatilla más rápida ni la más llamativa del mercado. Su gran virtud es el equilibrio. Ofrece una amortiguación eficaz, una plataforma estable, una protección sobresaliente y una tracción capaz de adaptarse a la mayoría de terrenos que encontrará un corredor de montaña.
Es una zapatilla especialmente recomendable para corredores de peso medio o alto, para quienes preparan maratones de montaña o ultras y para aquellos que valoran la comodidad a largo plazo por encima de la velocidad explosiva.
Una de las zapatillas más equilibradas que ha lanzado Joma en trail running y, posiblemente, una de las mejores opciones actuales para quienes buscan una compañera fiable para muchos kilómetros de montaña.



























































