En noviembre de 2025, Wyatt Anderson no podía mover los brazos ni las piernas después de sufrir una grave lesión medular.
Once meses después, el joven estadounidense ha completado los 42,195 kilómetros del Maratón de Chicago en 3:56:28, acompañado por su hermano y con un objetivo solidario.
Entre los miles de corredores populares que cruzaron la meta el pasado domingo 11 de octubre en el Maratón de Chicago 2026 se encontraba Wyatt Anderson, un estudiante de 17 años de Louisville (Kentucky), cuya historia va mucho más allá del buen tiempo que consiguió.
Hace menos de un año, el joven se encontraba ingresado en un hospital después de sufrir un accidente que le provocó una parálisis temporal del cuello hacia abajo. Hoy puede decir que ha terminado uno de los maratones más importantes del mundo.
Un accidente jugando al baloncesto que le cambió la vida
Todo comenzó el 4 de noviembre de 2025. Wyatt estaba jugando al baloncesto con unos amigos cuando, al intentar capturar un rebote, tropezó y se golpeó violentamente la cabeza contra una pared.
El impacto le provocó una fractura vertebral y una lesión en la médula espinal. Perdió momentáneamente el conocimiento y, cuando despertó, descubrió que no podía mover ninguna de sus extremidades.
Fue trasladado al hospital de la Universidad de Louisville, donde tuvo que someterse a una operación de estabilización y fusión vertebral. Después comenzó un prolongado proceso de rehabilitación en el Frazier Rehabilitation Institute.
Los primeros objetivos eran tan sencillos de explicar como difíciles de conseguir: volver a comer por sí mismo, recuperar el movimiento de las extremidades y conseguir caminar por el pasillo del hospital.
Durante aquellos meses, el adolescente convivió con la incertidumbre de no saber hasta qué punto recuperaría su movilidad.
De aprender a caminar a preparar un maratón
Fue durante una sesión de fisioterapia cuando surgió la idea que terminaría llevándole a Chicago.
Uno de sus terapeutas le contó la historia de un deportista que había completado 50 maratones en silla de ruedas, uno en cada estado estadounidense, a lo largo de un año.
A Wyatt le impresionó tanto aquella experiencia que decidió marcarse su propio desafío: caminar o correr un maratón antes de que se cumpliera el primer aniversario de su accidente.
Su recuperación fue avanzando progresivamente y, en abril de 2026, consiguió completar el Kentucky Derby Festival miniMarathon, una media maratón que terminó en menos de dos horas.
Habían transcurrido menos de seis meses desde que no podía mover las extremidades. Pero el objetivo principal seguía siendo Chicago.
3:56:28 en Chicago, acompañado por su hermano
El domingo 11 de octubre, Wyatt tomó la salida del Maratón de Chicago junto a su hermano Jack.
Después de meses de rehabilitación y preparación, completó los 42,195 kilómetros en 3 horas, 56 minutos y 28 segundos, por debajo de la barrera de las cuatro horas.
Un resultado excelente para cualquier debutante popular, pero que en su caso adquiere una dimensión especial al recordar que, apenas once meses antes, no sabía si volvería a caminar.
Los hermanos aprovecharon para recaudar fondos para una organización dedicada a impulsar la investigación sobre las lesiones medulares y mejorar la calidad de vida de las personas que viven con parálisis.



























































