El 1.500 metros masculino, una de las pruebas históricamente más representativas del atletismo español, dejó en Birmingham una imagen difícil. España se queda sin finalistas después de que Carlos Sáez, Adrián Ben y Mariano García fueran incapaces de superar las semifinales.
La jornada comenzó con la caída de Carlos Sáez, que terminó en el suelo tras tropezar con un rival. El catalán acabó decimocuarto con 3:55.49. Más preocupante fue lo sucedido después.
Adrián Ben terminó octavo con 3:42.52 y Mariano García fue decimocuarto con 3:44.99. Dos atletas de enorme experiencia internacional que, sencillamente, no estuvieron en carrera.
El gallego reconoció después de la carrera que no supo leerla. Ben volvió a correr excesivamente retrasado, esperando que la carrera se resolviera por delante. Ben lo resumió con honestidad: “He corrido como un novato”.
Mariano García, por su parte, llegaba después de un verano complicado por una lesión en el sóleo. Pero tampoco quiso utilizarlo como excusa. “He tenido gastar balas al pricipio para colocarme y tras el frenazo se me han ido de repente, no sé por qué. Me he quedado en tierra de nadie y era imposible llegar a las seis plazas de clasificación. Me da rabia y tenemos que aprender de esto para seguir dando por saco en los próximos años”, decía Mariano.


























































