La -gran- familia Ghost sale de su zona de confort.
Si hasta ahora el apellido Ghost era sinónimo de rodadora fiable en carretera versión a versión, Brooks abre un nuevo camino -y es de tierra- con la Brooks Ghost Trail: una versión con más agarre y protección pensada para quienes encadenan aceras, parques, pistas y senderos suaves sin complicarse con zapatillas “agresivas” de trail.
La premisa es clara: mantener la comodidad y el “feeling Ghost” y añadir lo justo de tracción y resistencia para el door-to-trail del día a día.
O dicho de otra forma: salir corriendo desde casa, comerte tus dos o tres kilómetros de asfalto (como en mi caso), llegar a la tierra y no tener la sensación de haberte equivocado de zapatilla en ninguno de los dos terrenos.
La Ghost Trail nace para esa creciente comunidad de corredores y corredoras que combinan asfalto con trail ligero, para ello utiliza una amortiguación DNA Loft v3 —la espuma con nitrógeno infusionado que Brooks utiliza en algunos de sus modelos más cómodos— y una suela específica TrailTack Green con tacos de 3 mm.
Spoiler: la Ghost Trail nace para la creciente comunidad que combina asfalto con trail ligero, con una amortiguación DNA Loft v3 (la misma espuma con nitrógeno infusionado de la nueva Brooks Ghost 18, adaptada al terreno) y una suela específica TrailTack Green con tacos de 3 mm.
El objetivo de la zapa no es competir con un modelo como la Cascadia en terreno técnico -ni mucho menos- sino convertir el trayecto hasta el monte en parte del plan, sin cambiar de zapatillas.
¿Para quién es?
- Corredores/as de door-to-trail: sales de casa, sumas kilómetros en ciudad y enlazas con pistas, ribera del río o senderos facilitos.
- Quien quiera priorizar comodidad y estabilidad por encima de lo agresivo: no necesitas unos tacos de 5 o 6 mm ni un chasis rígido, pero sí agarre fiable en húmedo y tierra suelta.
- Usuarios Ghost de carretera que quieren “la misma sensación” con un plus de tracción y durabilidad fuera del asfalto.
Posicionamiento dentro de la gama Brooks
- Ghost (carretera) → rodadora 100% asfalto.
- Ghost Trail → Híbrida para door-to-trail, pistas y senderos fáciles.
- Divide → Ideal para iniciarse o para el día a día.
- Cascadia → Trail técnico y aventuras más serias.
- Cascadia Elite → Competición pura y dura.
- Caldera → Maximalismo para distancias largas.
- Catamount → Ligereza para competir y entrenar rápido.
- Catamount Agile → La más agresiva para competir
Si lees esto porqué eres un/a fan de la Ghost y tu terreno es “mixto tirando a fácil”, la Ghost Trail tiene todo el sentido.
Si tu plan es pedregal, crestas y llenarte de barro, te irá mejor mirar algo más agresivo.
Mediasuela: DNA Loft v3 tuneada
La Ghost Trail monta en su mediasuela DNA Loft v3 con nitrógeno infusionado, una espuma conocida en la casa por su equilibrio entre suavidad y protección y que ha ido introduciendo en sus modelos más avanzados y premium tanto en asfalto como en trail.
¿Qué aporta? Más suavidad, más ligereza y más respuesta, lo que se traduce en una pisada más cómoda, sobre todo en salidas donde vayamos a acumular muchos kilómetros o esas bajadas prolongadas que nos dejan agujetas en el cuádriceps durante una semana.
Este material es el que ofrece más comodidad de toda la gama de Brooks, y que continuamente la marca estadounidense trabaja para hacerlo más ligero cada versión.
Aquí llega esculpida con geometría adaptada a terrenos irregulares y un drop de 8 mm, pensando para facilitar transiciones estables y controladas en bajadas fáciles.
Alturas: 36,5 mm (talón) / 28,5 mm (antepié).
La sensación general es de zapatilla estable, algo firme, pero muy cómoda. No es una zapatilla que te hunda ni que te obligue a correr despacio: al contrario, en pistas fáciles y terrenos corribles invita a ir a ritmos alegres sin perder esa sensación de seguridad que buscamos cuando salimos del asfalto.
Suela: TrailTack Green con tacos de 3 mm
La suela de la Brooks Ghost Trail apuesta por la goma TrailTack Green (un compuesto que incluye un 25% de goma reciclada sin comprometer el rendimiento) con tacos anchos de 3 mm y ranuras de flexión profundas.
Y aquí está una de las claves del modelo.

Tracción en seco y en mojado y una transición natural del talón a la punta que no estorba al correr sobre asfalto. Es la clave del carácter híbrido: suficiente mordida en grava, parques o bosque, sin penalización marcada en terreno firme tipo asfalto.
En subidas fáciles responde bien. En bajadas corribles también. No la he llevado a terrenos especialmente complicados, pero es que tampoco es su función.
Ghost Trail no quiere ser una zapatilla para meterse en jardines técnicos, sino una opción para correr fluido en ese terreno mixto que cada vez más marcas están etiquetando como “gravel”, un concepto heredado del mundo de la bicicleta y que aquí encaja perfectamente.
Asfalto, parque, tierra, pista, sendero sencillo. Ahí se mueve muy bien.
Upper: Air Mesh reforzado para el uso mixto
El upper de malla Air Mesh de la Brooks Ghost Trail equilibra transpirabilidad y protección ante polvo/arena, con refuerzos impresos en 3D y protección tipo “guardabarros” en la puntera, con el objetivo de alargar la vida de la Ghost Trail cuando te sales del camino (y la zapatilla más sufre).
En el pie, la sensación es muy cómoda. El talón queda bien sujeto, el mediopié acompaña sin apretar en exceso y la lengüeta, ancha y muy mullida, eleva bastante el nivel de confort general.
Es uno de esos detalles que, sin hacer mucho ruido, se agradecen mucho cuando acumulas kilómetros. No hay sensación de zapatilla espartana ni radical: la Ghost Trail mantiene ese punto amable de la saga Ghost, pero con un upper algo más preparado para sufrir fuera del asfalto.
Y sí, también hay que decirlo: es una zapatilla bonita.
Brooks está haciendo últimamente modelos muy atractivos a nivel visual, algo que ya hemos apuntado en otras reviews. Y lo interesante es que sus diseños empiezan a explicar bastante bien el carácter de cada zapatilla: colores más chillones y atrevidos para modelos más radicales, y diseños más contenidos, elegantes y fáciles de llevar para zapatillas de uso diario como esta Ghost Trail.
Lo que más me ha gustado (test y sensaciones)
He empezado a utilizar la Brooks Ghost Trail en plena transición de temporada: después de preparar una maratón en primavera y con la vista puesta en volver poco a poco a los entrenamientos de trail con el bcteam.club.
Y precisamente para ese tipo de uso me parece una zapatilla muy acertada.
Para un corredor como yo, que durante buena parte del año entrena bastante en asfalto y luego empieza a preparar carreras de montaña de cara al verano, la Ghost Trail funciona como zapatilla puente ideal. No te obliga a dar el salto directo a un modelo de trail más radical, pero sí te permite empezar a meter tierra, pistas y senderos fáciles con mucha más confianza que con una zapatilla pura de carretera.
En mi caso, además, encaja especialmente bien porque suelo salir corriendo desde casa y tardo unos dos o tres kilómetros en llegar a los caminos de tierra. Con una zapatilla de trail más agresiva, esos primeros kilómetros de asfalto pueden hacerse algo pesados. Con la Ghost Trail, en cambio, la transición es muy natural.

Es, ante todo, una zapatilla muy versátil y todoterreno. No todoterreno en el sentido de meterte en una bajada técnica de alta montaña, sino en el sentido más útil para la mayoría de corredores populares: una zapatilla que vale para muchas salidas diferentes sin hacerte pensar demasiado.
Funciona bien en rodajes tranquilos, en salidas mixtas, en caminos corribles y también cuando quieres apretar un poco más. Su punto de estabilidad y esa firmeza moderada de la mediasuela hacen que no sea una zapatilla torpe. De hecho, invita a correr a ritmos algo alegres cuando el terreno lo permite.
- Continuidad de sensaciones Ghost con un extra de agarre y protección.
- Suela 3 mm: suficiente para tierra y grava, tolerable en asfalto.
- Upper pensado para durar fuera del asfalto sin sacrificar confort.

Lo que más me ha gustado de la Brooks Ghost Trail es su equilibrio.
Es cómoda, estable, agradable en asfalto y suficientemente segura en tierra. No pretende ser la zapatilla más ligera, ni la más técnica, ni la más espectacular del catálogo. Pero precisamente ahí está su gracia: hace muchas cosas bien y pocas mal.
También me ha gustado mucho el ajuste del talón, la comodidad de la lengüeta y la sensación general de zapatilla bien construida. Es un modelo que te pones y no necesita demasiadas explicaciones. Sales, corres y funciona.
Otro punto importante es la relación calidad-precio. Con un precio oficial de 150 euros, la Ghost Trail se sitúa en una franja razonable para una zapatilla que puede cubrir muchos usos distintos. Si buscas simplificar el armario o tener una sola zapatilla para viajar, entrenar en asfalto, correr por pistas y salir a explorar sin complicarte, tiene mucho sentido.
De hecho, me parece una zapatilla ideal para viajar: de esas que te llevas en la maleta sabiendo que te van a servir para salir a correr por la ciudad, meterte por un parque, descubrir una pista de tierra o improvisar una ruta sin tener que llevar tres modelos distintos.

A tener en cuenta
- No es una zapatilla de trail técnica: si tu terreno de juego es exigente (rocas, terrenos húmedos, senderos técnicos, etc.) su perfil cercano a la Ghost puede quedarse corto.
- Peso: se mueve en el rango de las híbridas. Si buscas ligereza de competición en tierra, no es para nada su objetivo como zapatilla.
La Brooks Ghost Trail es exactamente lo que promete el nombre: una Ghost con instinto de comer tierra.
Mantiene el ADN de comodidad, transición amable y protección de la saga, añadiendo lo necesario para que el trayecto a la pista o al bosque sea tan natural como el rodaje en la ciudad.
Una opción muy lógica para quien hace 70–80% asfalto y 20–30% tierra, o para quienes quieren simplificar el cajón (y minimizar costes que ya son suficientemente caras) con una sola zapatilla polivalente.

Conclusión y resumen Brooks Ghost Trail
La Brooks Ghost Trail es exactamente lo que promete su nombre: una Ghost con instinto de comer tierra. Mantiene el ADN de comodidad, transición amable y protección de la saga, pero añade lo necesario para que el paso del asfalto a la pista o al sendero fácil sea natural.
Para quienes entrenan en entornos mixtos, salen desde casa y necesitan correr algunos kilómetros por ciudad antes de llegar a la tierra, es una zapatilla muy lógica. También para quienes vienen del asfalto, preparan una maratón en primavera y luego empiezan a mirar hacia la montaña cuando llega el buen tiempo.
No es la zapatilla para hacer el animal en terreno técnico. Es la zapatilla para correr mucho, cómodo y sin complicaciones cuando el terreno cambia bajo tus pies.
Una opción muy recomendable para quien hace un 70–80% de asfalto y un 20–30% de tierra, o para quienes buscan una zapatilla polivalente, bonita, cómoda y con buena relación calidad-precio.
Una Ghost que no ha dejado de ser Ghost. Simplemente ha descubierto que, a veces, correr por tierra también es bastante buena idea.
Ficha técnica Brooks Ghost Trail
- Altura mediasuela: 36,5 mm / 28,5 mm
- Drop: 8 mm
- Peso: 295 g (H) / 265 g (M)
- Suela: TrailTack Green, tacos 3 mm
- Espuma: DNA Loft v3 (nitrógeno infusionado)
- Uso: Door to Trail
- Fecha de lanzamiento: Noviembre de 2025
- Precio oficial: 150 €
Artículo publicado en octubre de 2025 y actualizado en junio 2026

































































