Andreas Almgren ha dejado atrás su pasado como corredor de 800 metros para convertirse en la gran estrella del fondo europeo. Este domingo en Valencia volvió a bajar su récord europeo de 10 kilómetros a 26:45, sumando otro hito a un año espectacular en el que también logró los récords continentales de 5.000 metros (12:44.27) y media maratón (58:41), además de un bronce en los 10.000 metros del Mundial de Tokio.
El secreto de su explosión tardía está en su riguroso método de entrenamiento, inspirado en Jakob Ingebrigtsen. Empezó a competir en 10k a los 28 años. La mayoría de atletas de élite lo hacen desde los 20. En 800 no bajó de 1:45.59 y fue olímpico en París 2024, donde no pasó a la final de 5.000. Y aun así, hoy es una referencia mundial. Almgren aplica el doble umbral, combinando sesiones de alta intensidad con un kilometraje muy alto, alrededor de 200 km semanales durante la base, ajustando la intensidad conforme se acerca la competición.
“Durante la base corro mucho volumen y controlado, y cuando se acerca la carrera aumento la intensidad. Intentar hacer las dos cosas al máximo solo trae lesiones”, explica el sueco a Runner’s World. Sus semanas incluyen 14 sesiones, con dos entrenamientos diarios, días más duros de trabajo específico y rodajes de recuperación de 10 a 12 km en días suaves.
Sus entrenamientos recientes reflejan la precisión de su método: series como 3×3.000 metros con 3 minutos de recuperación y 10×1.000 a ritmo de 2:34/km muestran cómo combina velocidad y resistencia para dominar tanto en 5.000 y 10.000 metros como en la media maratón.
Explica Almgren que comenzó a aplicar este enfoque en 2019, tras superar múltiples lesiones y cambiar su foco de los 800 metros a las distancias largas. “Creo que parte de mi éxito se debe a la base de velocidad que tenía de los 800 metros y a que llego tarde al fondo, así que sigo mejorando mucho”, reconoce.
El sueco también subraya la importancia de la mentalidad: Ingebrigtsen le enseñó a creer que puede competir con los mejores de Europa y del mundo. “No solo aprendes el entrenamiento, también aprendes a confiar en ti mismo y a gestionar cada kilometro con inteligencia”, dice.
De cara al 2026, Almgren mantiene la ambición: los 10.000 metros serán su objetivo principal en el Campeonato de Europa de Birmingham, con la posibilidad de sumar velocidad en 5.000 metros y seguir mejorando sus récords en ruta. A largo plazo, apunta al maratón, pero primero quiere consolidar su dominio en pista y media distancia.


















































