El president de la Generalitat, Salvador Illa, se ha visto obligado a cancelar de manera repentina su participación en la Mitja Marató de Granollers tras sufrir un cuadro agudo de dolor y pérdida de fuerza en las piernas que motivó su ingreso en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UCI) del Hospital Vall d’Hebron.
El episodio se produjo el sábado, apenas 24 horas antes de la prueba, cuando Illa realizó una sesión de entrenamiento suave. Durante el ejercicio comenzó a notar debilidad muscular en las extremidades inferiores, acompañada de dolor progresivo, síntomas que se intensificaron a lo largo del día hasta impedirle caminar con normalidad. Ante la evolución del cuadro, fue trasladado en ambulancia al centro hospitalario.
A su llegada a Vall d’Hebron, los médicos activaron el protocolo de urgencias y realizaron pruebas diagnósticas para descartar patologías graves. Según han informado los responsables del hospital, se han excluido causas vasculares y tumorales, así como la presencia de trombos. El diagnóstico provisional apunta a un proceso inflamatorio, probablemente localizado en la zona lumbar, que ha provocado un “déficit motor” y dolor significativo en las piernas.
El gerente del hospital, Albert Salazar, ha explicado esta mañana en Catalunya Radio que el cuadro clínico podría tener un origen infeccioso, una posibilidad que se está investigando mediante analíticas y pruebas complementarias. Mientras se completa el diagnóstico definitivo, Illa permanece ingresado en la UCI por prudencia médica, aunque su estado es estable y la evolución se considera dentro de lo esperado.
La responsable del servicio de Neurología ha señalado que el president ha experimentado una ligera mejoría en algunos parámetros sensitivos desde su ingreso, si bien continúa con dificultades para la movilidad. Los facultativos prevén que permanezca hospitalizado alrededor de dos semanas y confían en que el tratamiento, basado en control del dolor, posible cobertura antibiótica y rehabilitación posterior, sea suficiente para su recuperación.
Durante su ingreso, las funciones del president serán asumidas por el conseller de Presidència. Desde el entorno del Govern insisten en un mensaje de prudencia y subrayan que, pese al impacto del episodio y a la suspensión inesperada de su agenda deportiva, la evolución clínica es favorable.


















































