Llega la Brooks Hyperion Max 4, una actualización continuista de esta super zapatilla maximalista de running pensada para entrenar duro (pero sin castigar mucho nuestras piernas) que ya había dado un salto muy importante en la versión anterior.
Brooks no ha querido tocar demasiado una fórmula que ya funcionaba -muy bien- y es que Hyperion Max 4 es un modelo para acumular entrenamientos de calidad con esa sensación de superzapatilla sin tener que reservarla únicamente para el día de la carrera.
La Brooks Hyperion Max 4 vuelve a situarse en ese espacio tan atractivo –y cada vez más competido– de las zapatillas de entrenamiento rápido con mucha amortiguación, placa y geometría agresiva. Es decir, una zapatilla pensada para correr rápido, sí, pero también para proteger la musculatura, reducir el castigo de los entrenamientos exigentes y llegar al siguiente día de calidad con las piernas lo más enteras posible.

Brooks Hyperion Max 4 es una especie de superzapatilla “de diario”, pero eso sí, con matices.
Si la Hyperion 3 es la opción ligera y ágil para entrenamientos rápidos, y la Hyperion Elite es la pura sangre para competir al máximo, esta Brooks Hyperion Max 4 vuelve a ocupar el lugar intermedio: la zapatilla para entrenar duro… sin pagar demasiado el precio al día siguiente.
La familia Hyperion de Brooks
En los últimos años, Brooks ha apostado fuerte por la innovación en su línea de zapatillas de alto rendimiento, y la verdad que la mejora es muy palpable. Ahora, con la llegada de la Hyperion Max 4, el tridente Hyperion queda más definido que nunca.
Si la Hyperion 3 es la ligera y versátil para entrenamientos rápidos, y la Hyperion Elite 5 (y ahora en julio sale la 6) es la pura sangre con placa de carbono para el día de la carrera, esta nueva Hyperion Max 4 llega para ocupar el espacio intermedio: la zapatilla para entrenar fuerte… sin pagar mucho el precio al día siguiente.

Una evolución continuista
La versión anterior cambió claramente el concepto de la saga, más altura, más protección, espuma de alto rendimiento, placa y una geometría muy marcada para correr con alegría.
La Hyperion Max 4, en cambio, no llega para romper con esa filosofía, si no para pulirla.
Seguimos teniendo una zapatilla maximalista, con 45 mm de altura en el talón y 39 mm en el antepié, manteniendo el drop de 6 mm. Una zapatilla altísima, muy amortiguada y con una plataforma pensada para suavizar el impacto sin convertirla en una “rodadora”. Porque no, esta no es una zapatilla para salir a rodar con el flow.
La Brooks Hyperion Max 4 está pensada para esos días en los que toca meter ritmo: rodajes largos vivos, series, fartleks entrenamientos específicos de media maratón o maratón, e incluso para competir con un dorsal puesto para quienes quieran “prestaciones racing” pero con un plus de comodidad.

¿Qué lleva la Hyperion Max 4 en la mediasuela?
La receta de esta cuarta versión combina dos espumas ya conocidas dentro del universo rápido de Brooks: DNA GOLD y DNA FLASH v2.
La parte más noble de la mediasuela vuelve a apoyarse en DNA GOLD, la espuma de Brooks con base PEBA, fabricada para ofrecer ligereza, rebote y respuesta.
El PEBA es un material que ha revolucionado el mundo del running de alto rendimiento. ¿Por qué? Porque es ligerísimo, increíblemente elástico y con una capacidad de retorno de energía altísima, mucho mayor que la de otros materiales tradicionales como EVA o TPU.

Cuando Brooks utiliza 100% PEBA en su espuma DNA GOLD, como ocurre en la Hyperion Max 4, lo que obtenemos es una mediasuela capaz de ofrecer tres cosas que rara vez van juntas:
- Máxima reactividad: absorbe el impacto y lo transforma rápidamente en impulso hacia delante. Perfecto para correr rápido.
- Peso mínimo: el PEBA es ultraligero, lo que permite crear zapatillas altas y amortiguadas sin que se sientan pesadas ni torpes.
- Confort y durabilidad: a pesar de su ligereza, conserva la capacidad de amortiguación durante muchos kilómetros. Además, el PEBA no se degrada tanto con los cambios de temperatura ni se fatiga tan rápido como otras espumas.
Esto significa que la sensación de “rebote” se mantiene durante más tiempo, incluso cuando acumulas muchos entrenamientos.
Por debajo, aparece DNA FLASH v2, un compuesto más estable que ayuda a dar estructura al conjunto y a que la zapatilla no se convierta en una plataforma blanda, descontrolada o excesivamente elástica.
Y aquí está una de las claves de esta zapatilla.
La Brooks Hyperion Max 4 no busca solo ser blanda. Busca ser rápida, protegida y estable. Esa combinación es la que la coloca dentro del segmento de las supertrainers: zapatillas con tecnologías de competición, pero pensadas para soportar muchos más kilómetros de entrenamiento.

SpeedVault: placa para impulsar, pero también para ordenar la pisada
Entre esas dos capas de espuma aparece la placa SpeedVault, que en esta versión Brooks presenta como una lámina propulsiva de poliamida.
Es un detalle importante, porque no estamos hablando exactamente de una zapatilla de competición pura con placa de carbono radical, sino de una zapatilla de entrenamiento rápido con una placa que busca aportar impulso, rigidez controlada y estabilidad en la transición.
La idea es sencilla: que la zapatilla ayude a que la pisada avance rápido, que no se hunda en exceso y que nos permita mantener ritmos vivos durante más tiempo.
RapidRoll Rocker: el balancín sigue siendo protagonista
Brooks vuelve a confiar en su geometría RapidRoll Rocker, ese diseño de mediasuela con forma de balancín que ayuda a que la transición desde el talón hasta la puntera sea más fluida y rápida.
Esto ya era una de las señas de identidad de la Hyperion Max 3, y en la Hyperion Max 4 sigue teniendo todo el sentido del mundo, ya que con una zapatilla tan alta, el rocker no es un capricho: es casi una necesidad. Ayuda a que la pisada no se sienta torpe, facilita el despegue y hace que, pese al volumen de espuma, la zapatilla conserve esa sensación de “querer ir hacia delante”.
Aquí Brooks vuelve a buscar ese punto tan difícil de conseguir: mucha amortiguación, pero sin matar la agilidad.

Upper más estructurado y seguro
Uno de los cambios más visibles de la Brooks Hyperion Max 4 está en el upper.
La nueva versión llega con un upper ligero, transpirable y con estructura suficiente para sujetar el pie a “altas velocidades”. Y es importante ya qye cuando una zapatilla tiene tanta altura, placa y una geometría tan lanzada hacia delante, el upper no puede ser simplemente cómodo. Tiene que sujetar.

En una zapatilla de este tipo, el ajuste es casi tan importante como la mediasuela. Si el pie se mueve demasiado dentro, se pierde eficiencia. Si aprieta en exceso, se pierde comodidad. La Hyperion Max 4 intenta colocarse en ese punto medio: upper seguro, transpirable y con una construcción más enfocada a correr rápido que a trotar.
A nivel visual, la saga Hyperion sigue yendo muy en la línea Brooks de los últimos años que ha conquistado nuestros corazones en LBDC: diseños agresivos, colores potentes y esa estética que ya te está diciendo antes de calzártelas que aquí no hemos venido solo a pasearnos.

Suela: agarre, durabilidad y mucha goma para entrenar sin miedo
En la suela, Brooks mantiene una configuración muy enfocada al asfalto y al entrenamiento rápido, con una buena cobertura de goma RoadTack en las zonas clave de apoyo y despegue.
No estamos ante una suela pensada para meternos por caminos ni para hacer inventos fuera del asfalto, pero sí ante una base que debería ofrecer buen agarre en seco, solvencia en asfalto húmedo y una durabilidad razonable para una zapatilla de entrenamiento rápido. Y esto es importante.

Porque en una zapatilla con tanta espuma, placa y geometría agresiva, la suela no solo tiene que agarrar: también tiene que ayudar a estabilizar el conjunto. La Hyperion Max 4 deja bastante claro que su terreno natural es la carretera, donde esa goma colocada estratégicamente debe aportar seguridad en los apoyos, especialmente cuando corremos a ritmos vivos o cuando el cansancio empieza a afectar a la técnica.

Además, Brooks no cubre toda la base con caucho de manera masiva, algo lógico si quiere controlar el peso. La idea es proteger las zonas de mayor desgaste sin convertir la zapatilla en un tocho.
¿Para qué tipo de entrenamientos?
La Brooks Hyperion Max 4 es una zapatilla maximalista ideal para acumular kilómetros de calidad. Y aunque no es una zapatilla puramente de competición, muchos corredores y corredoras podrán usarla perfectamente con un dorsal en el pecho.
Su terreno natural (el objetivo de Brooks dentro de su gama) está en esos entrenamientos donde queremos correr rápido, pero también llegar vivos al día siguiente:
- Rodajes largos a buen ritmo
- Bloques a ritmo de maratón
- Series a tempo
- Fartleks largos
- Tiradas de preparación para media maratón o maratón
- Días de calidad en los que queremos proteger las piernas sin renunciar a la chispa
En todos estos tipos de entrenamiento de running de calidad es donde la Brooks Hyperion Max 4 te va a dar todo lo que tiene.

¿También para competir?
Sí, claro. Como toda buena mixta maximalista, la Brooks Hyperion Max 4 también puede ser una opción perfectamente válida para correr con dorsal. Especialmente para corredores y corredoras que busquen una zapatilla rápida, con placa, muy amortiguada y más amable que una voladora radical.
Y es que no todo el mundo necesita una zapatilla de competición extrema.
Hay muchos corredores que prefieren una zapatilla algo más estable, más cómoda y menos exigente muscularmente, aunque eso suponga renunciar a un punto de agresividad. Para ese perfil, la Hyperion Max 4 puede ser una opción muy interesante en 10K, media maratón o maratón. Y especialmente en maratón, donde la comodidad a partir del kilómetro 30 empieza a valer casi tanto como el super-rebote.

¿Para quién es la Brooks Hyperion Max 4?
La Brooks Hyperion Max 4 está pensada para corredores y corredoras que busquen una zapatilla rápida, amortiguada y reactiva para entrenamientos exigentes.
Una zapatilla para quienes quieren meter calidad sin destrozarse.
Para quienes preparan un maratón y necesitan una aliada para sus sesiones largas. Para quienes buscan una zapatilla con sensaciones de competición, pero con más estructura de entrenamiento. Y también para quienes quieren una única zapatilla rápida que pueda servir tanto para entrenar fuerte como para competir de vez en cuando.
Si pensamos en el perfil ideal, seguramente hablamos de corredores/as con cierta experiencia, técnica medianamente eficiente y ganas de correr a ritmos vivos. Aunque, como ya pasaba con la Hyperion Max 3, su gran cantidad de amortiguación y su plataforma estructurada también pueden abrir la puerta a corredores no tan finos técnicamente que quieran una zapatilla rápida pero más protegida que una pura voladora.
Ficha técnica Brooks Hyperion Max 4
- Altura de la mediasuela: 45 mm en talón y 39 mm en antepié
- Drop: 6 mm
- Peso hombre: 286,3 gramos
- Peso mujer: 249,5 gramos
- Mediasuela: DNA GOLD + DNA FLASH v2
- Placa: SpeedVault de poliamida
- Geometría: RapidRoll Rocker
- Upper: ligero, transpirable y con estructura de sujeción
- Precio: 190 €
Resumen rápido
La Brooks Hyperion Max 4 llega como una evolución continuista de una de las zapatillas más interesantes de Brooks para entrenar rápido. Una superzapatilla maximalista con alma de entrenadora, pensada para quienes quieren rendimiento, protección y una transición rápida sin tener que recurrir siempre a una zapatilla de competición pura.
Su combinación de DNA GOLD, DNA FLASH v2, placa SpeedVault y geometría RapidRoll Rocker la colocan de nuevo en ese segmento donde la comodidad y el rendimiento ya no están reñidos.
Una zapatilla para correr rápido, sí. Pero sobre todo, para poder seguir corriendo rápido al día siguiente.


























































