Historia de caída y superación la del saltador de longitud Luvo Manyonga. Campeón del mundo en 2017, el surafricano dio positivo por consumir cristal. Ha superado dos sanciones por dopaje y estuvo enganchado a las drogas muchos años. La primera fue tras dar positivo por metanfetamina en 2012 y la segunda por incumplir la norma sobre localización durante la pandemia de Covid-19. Regresó a la competición el año pasado y este año logró una mejor marca de 8,11 m, lo que lo sitúa en el puesto 17 de la lista mundial junto a su compatriota y compañero de equipo Temoso Masikane.
Vuelve a la élite
A los 35 años ha regresado a la competición de élite y lo ha hecho formando parte del equipo de su país para competir en el Mundial Indoor de Torun: Karabo Letebele (60 m masculino), Luan Munnik (3000 m masculino), Franco le Roux (60 m vallas masculino), Mondray Barnard (60 m vallas masculino), Luvo Manyonga (salto de longitud masculino), Temoso Masikane (salto de longitud masculino), Aiden Smith (lanzamiento de peso masculino) y Miné de Klerk (lanzamiento de peso femenino) son los ocho participantes.
Lo tendrá complicado Manyonga para repetir el enorme éxito de 2017, cuando se colgó el oro. Por aquel entonces se fue hasta los 8,48 metros y tiene como PB 8,65, que sigue siendo Récord del continente africano. Se las verá con ‘bestias’ como Furlani, Tentoglou o el búlgaro Saraboyukov.
El regreso a la alta competición de Luvo Manyonga.https://t.co/NPL6qQntjY
Consumió cristal, enganchado a las drogas llegó a Londres 2017 con un mes en rehabilitación.
Ahora tiene 35 años. Fue un talento desperdiciado por las drogas.— Óscar Fdez. (@gabyandersengz) March 17, 2026



























































