La nueva propuesta de Mizuno para la temporada SS26, el Origami Pack, llega como una interpretación profundamente estética y técnica del mundo del running moderno. En un sector donde muchas marcas se enfocan casi exclusivamente en la innovación visible, Mizuno apuesta por una filosofía japonesa basada en la simplicidad precisa, la armonía visual y la funcionalidad silenciosa. El resultado es una colección que combina líneas puras, geometrías serenas y una estrategia de diseño inspirada en el origami, no como un simple adorno, sino como una metáfora de cómo un pequeño gesto —un pliegue, un ajuste, un ángulo— puede transformar por completo la experiencia del corredor.
A primera vista, las zapatillas del Origami Pack destacan por su limpieza formal, casi minimalista, pero sin caer en lo básico. Mizuno logra transmitir la esencia del papel plegado mediante relieves, cortes y patrones que acentúan la mediasuela, uno de los elementos más característicos de la casa. Esta estética, lejos de ser superficial, acompaña un marco tecnológico sólido que la marca ha perfeccionado durante décadas. La construcción sigue los principios de la serie Hyperwarp, Zen, Neo Vista y las reconocidas Wave Sky, Rider e Inspire, modelos que ya cuentan con una reputación intachable entre corredores competitivos y habituales.
La sensación estética se complementa con una filosofía de ingeniería que Mizuno define mediante los términos japoneses Hairyo (consideración) y Chimitsu (precisión). Esto se nota en cómo cada pieza encaja en el conjunto: la mediasuela busca un retorno de energía constante y equilibrado, la parte superior ofrece una sujeción ajustada pero flexible, y la pisada transmite fluidez y consistencia tanto en ritmos vivos como en rodajes suaves. El trabajo realizado en la plantilla, con gráficos inspirados en el origami, añade un toque emocional que refuerza la narrativa: cada paso es un pliegue que invita a descubrir nuevas posibilidades.

En cuanto a uso, el Origami Pack está claramente dirigido a corredores con pisada neutra que buscan un equilibrio entre diseño y rendimiento. No es una colección exclusiva para élite, aunque los más exigentes apreciarán la estabilidad y la suavidad en transiciones; tampoco es únicamente para quienes priorizan el estilo, pese a que estéticamente se sitúa entre las colecciones más elegantes que Mizuno ha lanzado. Su público ideal incluye tanto a corredores regulares que entrenan cuatro o cinco veces por semana como a quienes compiten en distancias medias, pasando por aquellos que simplemente desean un producto cómodo, fiable y atractivo para sus sesiones diarias.
La tecnología empleada se apoya en el Mizuno Engine de Osaka, un laboratorio históricamente dedicado a analizar el movimiento deportivo con rigor científico. Desde hace casi 120 años, la marca japonesa experimenta, refina y reinventa sus propios estándares, buscando siempre una experiencia de carrera más natural, suave y eficiente. Esa obsesión técnica es uno de los motivos por los que Mizuno mantiene su prestigio sin necesidad de campañas estridentes: hay una confianza tácita entre la marca y los corredores que valoran la calidad silenciosa.
Lo más interesante del Origami Pack es que no intenta ser un producto revolucionario en un único aspecto, sino una suma armoniosa de pequeñas mejoras y decisiones inteligentes. En un mercado saturado de promesas de velocidad extrema o amortiguaciones exageradas, Mizuno propone algo distinto: una vuelta a la pureza del diseño, sostenida por décadas de ingeniería deportiva. La colección demuestra que la innovación no siempre consiste en romper con lo anterior, sino en reinterpretarlo con una sensibilidad renovada. Igual que el origami transforma una simple hoja en miles de posibilidades, estas zapatillas buscan acompañar al corredor en cualquier etapa de su progresión, desde los rodajes iniciales hasta las carreras más simbólicas.
En definitiva, el Origami Pack simboliza ese equilibrio que Mizuno persigue desde su fundación en 1906: tradición, estética refinada, precisión japonesa y un rendimiento fiable. Es un homenaje a la calma, la técnica y la belleza del movimiento. Para quienes buscan unas zapatillas que transmitan más de lo que muestran, esta colección se convierte en una invitación a correr con una nueva mirada: una donde cada paso, como en el arte del origami, abre la puerta a un sinfín de posibilidades.


















































