La primera semana de una preparación de maratón es como cuando estrenas la agenda 2026 para “organizar tu vida” y el primer día ya la manchas con café (verídico). Empiezas con ganas, con esa ilusión de “esta vez sí”, pero en el primer entreno del planning te das cuenta de que tu forma física no entiende de motivación.
En el club de running BCTEAM hemos arrancado el camino hacia la Maratón de Madrid. Quedan 14 semanas. Dicho así suena a “bueno, hay tiempo”. Pero cuando te pones las zapatillas de running y miras el ritmo de tu primer rodaje 20 + 25′ (al 80%) + 10, te das cuenta de que 14 semanas no son un colchón: son una cuenta atrás.
En mi caso, además, hay una capa extra de realidad: a finales de septiembre me operaron de una arritmia.
Eso no significa que salga con miedo, pero sí con respeto. Un respeto raro, porque la cabeza quiere jugar al maratón desde el minuto uno… y el cuerpo, en cambio, todavía está en modo alerta, escuchándose todo el tiempo. Me siento como si me hubiera arreglado el motor después de una avería… pero que aún no le he hecho el rodaje.
Y ahí aparece la primera gran sensación de la Semana 1: queda muchísimo. No en el calendario. En el cuerpo.

Volver a correr “en serio”, cuesta
El problema de la primera semana es que te das cuenta de algo que siempre olvidamos cuando estamos en forma: cuesta arrancar. Sobre todo cuando llevas tiempo sin sumar semanas consistentes.
Los rodajes tranquilos vuelven a ser realmente tranquilos y el cuerpo protesta por cosas pequeñas: un gemelo que se pone en alerta, unos glúteos que recuerdan que te falta trabajo de core. No es dolor de lesión; es ese “hola, soy tu cuerpo, hace tiempo que no hablamos”.
Y durante ese fregao, la preparación del BCTEAM hace lo que tiene que hacer: no te pide grandes cosas. Te pide empezar con estructura.
La primera semana no se entrena para demostrar nada
La Semana 1 de nuestra preparación para el Maratón de Madrid es una semana de “colocar piezas”.
El objetivo es entrenar lo básico:
Volver a encadenar días de correr, sin esos mini-parones entre semana de cuando no estás preparando ningún objetivo
Construir base, ese fondo silencioso que no se puede presumir en Strava pero que es la base de todo y el que te salva la vida en el km 35.
Recordar un poco la chispa, porque el maratón no es solo resistencia: también es eficiencia. Pero la chispa aquí es una cerilla, no una hoguera.
Meter fuerza, sin drama. Gomas, estabilidad, core, ese trabajo más aburrido… hasta que en abril te permite seguir corriendo cuando otros empiezan a negociar con sus lesiones.
Y una tiradita más larga el domingo, para enseñarle al cuerpo algo muy simple: estar tiempo corriendo.

El pacto secreto de la Semana 1
La gente cree que preparar un maratón es solo seguir un plan de entrenamiento. En el BCTEAM lo tenemos muy claro, en realidad es un pacto contigo mismo.
Un pacto que dice: “Voy a seguir aquí incluso cuando no esté fino”. Incluso cuando el ritmo “cómodo” sea insultante de lo lento que es. Incluso cuando la cabeza empiece con el saboteador mental de “¿y si no estoy preparado para un plan de maratón?”
La Semana 1 de camino a un maratón es eso: el momento en el que te das cuenta de que el maratón no se prepara con valentía, sino con repetición. Con rutina. Con paciencia. Y con la capacidad de no convertir cada día en un test.
La Semana 1 te pide control.
- Que el rodaje sea rodaje.
- Que el entreno de series sea vivo, pero no un test
- Que el trabajo de fuerza sea útil
- Que la tirada larga te deje cansado… pero no roto.

Las primeras sensaciones
Deberías sacar unas sensaciones muy concretas: todavía no estás en forma, pero estás en el camino correcto.
Y eso, si vienes de un parón o de un periodo raro sin mucha constancia, es muchísimo. Porque volver a entrenar no es solo volver a correr. Es volver a confiar.
Al final, esta primera semana no te da un “subidón”. Te da algo mejor: un suelo. Una base. Un punto de partida realista.
Y si te apetece hacer este camino bien —con estructura, con grupo, con sesiones guiadas y con ese extra de sentido común que te frena cuando toca—, para eso está el club de running.


















































