El atleta español Elvin Josué Canales cree que llega “en forma” para afrontar el Mundial Indoor que arranca este viernes en Torun (Polonia), pese a un Campeonato de España de Pista Cubierta “bastante duro” donde no entró ni siquiera en la final y que le ha llevado a pasar por su “propia catarsis personal” para llegar a esta gran cita, en la que defiende el bronce en 800 m, dispuesto a mostrar que “la calidad del campeón se refleja en cómo se levanta” de este tipo de situaciones.
“Llego con una carrera menos de lo pensado, pero bien, en buen estado de forma. Este invierno lo hemos contemporizado mucho más que el anterior, para llegar más frescos a las grandes citas, sobre todo mirando al aire libre, pero llegando en forma para competir en condiciones en el Mundial”, adelantó Canales en una entrevista a Europa Press en la concentración de la selección que acudirá a este Mundial. El mediofondista va a Torun con “muchas ganas” de tener su propia “revancha” personal tras “el fiasco” en el Campeonato de España celebrado en Valencia hace un par de semanas. “Lo ocurrido en Valencia fue bastante duro. Lloré bastante los siguientes días, pero creo que la calidad del campeón se ve reflejado en cómo se levanta de las derrotas y Torun es un buen escenario para ver de lo que estoy hecho”, afirmó.
Fuera de la final en Valencia
Y es que en el Luis Puig de la ciudad del Turia, Canales se quedó fuera de la final del 800m “por querer guardar energías” de cara a las jornadas siguientes. “En mi arsenal de tácticas de carrera tenía miles de herramientas, pero no utilicé ninguna y me vi sobrepasado de sorpresa. Pequé un poco de exceso de confianza, de creer que ya estaba hecho cuando no lo estaba. Cometí el error, pero he aprendido de ello”, reconoció. Por ello, trata de ver este hecho como “parte del aprendizaje”.
“Ya pasé mi propia catarsis personal, quería disfrutar mucho del campeonato, y se me giraron todos los planes. Fue una experiencia bastante desagradable. Como deportista, vivo las cosas de manera muy intensa, tanto la victoria como la derrota. Me ha costado intentar no ser injusto conmigo mismo, porque soy la primera persona que se machaca cuando algo no va bien, que se culpabiliza y que le cuesta mucho perdonarse”, admitió.
Pero llega a Torun defendiendo el bronce logrado el año pasado en Nankín (China), por lo que sabe que “el listón está alto”. “He sido capaz una vez y quiero ser capaz dos veces”, avanzó de cara a volver a sentir esa “euforia y pura felicidad” al cruzar la línea de meta. “Es como la felicidad de un niño chico, cuando le pones música y se pone a bailar. Yo levanté los brazos y dije ‘acabo de conseguir un bronce mundial, estoy cumpliendo mis sueños’. Es un momento de máxima felicidad, que no he vuelto a sentir en mi vida”, señaló. “La presión es un privilegio y obviamente la siento, siento mi propia presión, la de la expectativa que he creado. Desde el Mundial he sentido esa presión y sobre todo creo que me ha hecho un poco más consciente de todo lo que me rodea, tanto de instituciones como del equipo y todo lo que forma parte del atletismo. La presión puede ser jodida, es difícil de manejar, pero también agradezco que me ha hecho madurar tanto como persona y como atleta”, subrayó.
Peligrará el Récord de España
Encara este Mundial en Pista Cubierta con la convicción de tener que “correr similar un poco al Europeo del año pasado”. “Serán tres carreras sobre 1:45, por lo que el récord de España estará peligrando”, apuntó. Y en ese sentido su preparación ha ido encaminada en ello para pulir los errores del pasado. “Muchas veces el año pasado igual era un poco más kamikaze, de decir ‘voy a muerte a todos los entrenamientos’, y ahora intento entrenar con más cabeza. Volver a recuperar esa confianza que siempre se busca en la competición y disfrutar”, añadió. Con respecto a la motivación en el día a día para acudir a los entrenamientos, Canales explica que “a veces se hace por profesionalidad”. “Es decir, yo trabajo para ello, para estar a la altura de mis patrocinadores, de mi entrenador, de la gente que me rodea. Entonces saco la motivación de eso, quiero estar a la altura de la expectativa que genero”, insistió.
“Siento que aún me quedan cosas por vivir en el atletismo. Ahora busco la motivación, por ejemplo, en la competitividad sana con ‘Moha’ (Attaoui), la comparación de decir ‘él está dos segundos por debajo de mí en aire libre’. Eso para mí es una motivación”, indicó sobre esa rivalidad con el cántabro. “Busco la motivación en ser mejor conmigo mismo para ser uno de los mejores del mundo. Eso me exige estar al pie de cañón día tras día. Siento que estoy en el camino. El año pasado di un poco el ‘boom’ en pista cubierta y eso hizo que llegara bastante fatigado a la temporada de aire libre, sin poder plasmar todo de lo que sentía que era capaz de dar. Me quedan bastantes cosas por hacer en el atletismo, como debutar en una Liga Diamante o consagrarme en la élite mundial”, agregó el mediofondista. Finalmente, a sus 24 años, Josué Canales se define como “un cabra loca” fuera de las pistas porque va “fluyendo por la vida”. “A partir de estos años he ido siendo un poco más consciente con lo que me rodea. He apostado mi vida desde hace cuatro años que entré al CAR de Sant Cugat del Vallès. Soy un chico tranquilo que busca estar con su familia, poder disfrutar de lo que consigo con el atletismo con mi familia, poder brindarles unas vacaciones buenas y el apoyo a mis hermanos”, confesó.



























































