Kenia sigue en el ojo del huracán por sus desbordados casos de dopaje. Es una sangría que las autoridades del país africano no están siendo capaces de frenar. La pobreza que impera en este país del Valle del Rift empuja a que muchos atletas jóvenes apuesten por hacer trampas para escalar más rápido y buscar resultados TOP.
Es de las pocas formas de abandonar la miseria y dar un salto a nivel de poder adquisitivo. El último en caer es una joven promesa de 23 años, Brian Limo. La AIU (Athletics Integrity Unit) ha informado de la sanción por dopaje a este fondista por la presencia y uso de una sistancia prohibida y la manipulación del proceso de control mediante la presentación de documentación médica falsificada.
Inconsistencia
El control al que se sometió fue el pasado 5 de abril durante el transcurso de la prueba de 5-10k de Drammen, en Noruega. El laboratorio de la AMA dictaminó en la muestra de orina una concentración de salbutamol superior a 1000 ng/mL, algo que excede el nivel permitido. El atleta no contaba con una autorización de uso terapéutico, así que la ingesta fue completamente ilegal. Limo respondió presentando una serie de informes médicos y una visita a un centro de salud, pero se dictaminó que había muchas inconsistencias en los documentos.
Limo tiene PB’s de 14:04 en 5.000 metros, 29:10 en 10.000 metros o 8:07 en 3.000 metros.


















































