La historia reciente de ASICS Superblast tiene un punto de inflexión: la rotura de stock de la Novablast el año pasado, uno de los mayores superventas de la marca, que dejó un hueco inesperado en el mercado. Miles de corredores, buscando una alternativa estable, rápida y cómoda, decidieron apostar por la Superblast 2, una zapatilla que inicialmente no estaba diseñada para ser masiva, pero que acabó convirtiéndose en un fenómeno comercial por la brutal aceptación del público.

Ese éxito accidental transformó a la Superblast en un icono del segmento super trainer, y es precisamente sobre esa base donde nace la ASICS Superblast 3: una actualización que no pretende reinventar el concepto, lo adapta, con materiales evolucionados y un diseño más funcional.
ASICS Superblast 3: la evolución

ASICS tenía claro que no debía romper lo que ya funcionaba tan bien. La ASICS Superblast 3 hereda totalmente la filosofía del modelo anterior: máximo volumen, peso mínimo y respuesta elevada. Pero lejos de ser una versión continuista sin alma, introduce mejoras relevantes en amortiguación, dinámica de carrera, estabilidad y eficiencia.
La marca refina la fórmula: una zapatilla extremadamente versátil capaz de cubrir rodajes largos, ritmos controlados, días de calidad e incluso ciertas competiciones de fondo. Es una herramienta para corredores exigentes que entrenan mucho y quieren una protección total sin sentirse “atascados”.
Novedades técnicas clave
La media suela incorpora un nuevo compuesto heredado de Metaspeed que suaviza el tacto general sin perder chispa. Esto proporciona un comportamiento más confortable en tiradas largas, pero con un punto extra de retorno cuando el corredor aumenta ritmo.

La zona del Trampoline Pod, uno de los elementos más valorados del modelo anterior, recibe mejoras que aumentan la energía de retorno.

La suela añade: más cortes de flexión, más huecos internos, más ligereza en la transición y, en definitiva, más dinamismo en la zona delantera. Un rediseño pensado para una transición talón-punta más natural.
El otro compuesto es el Blast Plus, más estable y ligero, que favorece la amortiguación y retorno. ASICS GRIP, en la suela, sigue garantizando agarre excelente.
Geometrías más angulosas y paredes convexas
Esta versión presenta una estética más técnica con líneas y paredes laterales abombadas. El objetivo es gestionar mejor el volumen extra de espuma y mantener la estabilidad pese a la altura, que pasa de 45 a 47 mm.

La ASICS Superblast 3 se eleva aún más, entrando definitivamente en territorio “maximalista”. Aun así, gracias a la reconfiguración de materiales, no compromete el control lateral ni las sensaciones de seguridad.
El diseño del Engineered Mesh de 3 densidades proporciona: mayor sujeción, mejor ventilación, estética más premium y más confort en general Se ha eliminado también el plastificado que había en la lengüeta, siguiendo una línea más “faster”.
Los loops combinados de los cordones con ojales planos generan un ajuste progresivo. ASICS ha encontrado aquí un equilibrio entre sujeción y adaptabilidad que mejora el comportamiento en cambios de ritmo o giros.
Peso: el golpe sobre la mesa

Uno de los datos más sorprendentes es que la Superblast 3 pesa menos que la Novablast, pese a ser una zapatilla con más volumen, más altura y más tecnología. Incluso respecto a la propia Superblast anterior, ASICS consigue rebajar unos 10 gramos (239 gramos de peso).
Diseño

El color de lanzamiento apuesta por un diseño casi lúdico, que recuerda a ediciones de la Nossa, el modelo icónico de triatlón. No es un acabado para todos los gustos, pero ASICS ofrece, como siempre, variantes más sobrias.
¿Para quién es la ASICS Superblast 3?
- Corredores que quieren entrena para acumular kilómetros sin castigar articulaciones.
- Atletas que entrenan volúmenes altos y buscan amortiguación premium sin perder reactividad.
- Usuarios que no desean una placa rígida, pero sí sensaciones de eficiencia.
- Quienes buscan un modelo para rodajes largos, progresivos, calidad, e incluso alguna competición ocasional.
- No es una zapatilla específicamente para competir, pero sí una con la que puedes hacerlo sin penalización.
La ASICS Superblast 3 consolida aquello que la convirtió en un éxito inesperado: una combinación única de ligereza extrema, volumen máximo y respuesta sorprendente. Mantiene el trono y lo hace con una zapatilla más madura, más técnica y más preparada para el corredor actual.
ASICS pide 220,00€, un precio premium, pero coherente con lo que ofrece: más maduro y con uno de los comportamientos más equilibrados y eficientes del mercado.



























































