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Mario García Romo se abona al 3:38

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LBDC

Mario García Romo sigue dando pasos en su regreso pero el cronómetro continúa mostrando una realidad muy distinta a la del atleta que hace apenas tres temporadas maravilló al mundo con un 3:29.18 en los 1.500 metros. El salmantino hizo este sábado un 3:38.15 en el Sunset Tour de Los Ángeles, su mejor marca de la temporada, aunque apenas tres décimas mejor que el 3:38.45 conseguido en Portland unas semanas antes. Una regularidad que empieza a llamar la atención. En sus cuatro carreras de 1.500 metros este verano, García Romo ha corrido prácticamente en el mismo tiempo.

  • 23 de mayo (LA Track Festival): 3:38.94
  • 13 de junio (USATF LA Grand Prix): 3:38.85
  • 21 de junio (Portland Track Festival): 3:38.45
  • 11 de julio (Sunset Tour): 3:38.15

La diferencia entre su peor y su mejor marca del año es de apenas 79 centésimas, un dato poco habitual en un atleta acostumbrado durante años a competir por debajo de los 3:32 y que plantea inevitablemente la gran pregunta: ¿en qué punto está realmente Mario García Romo?

Para entender el momento actual hay que retroceder a 2022 y 2023. En ese periodo, García Romo se convirtió en una de las grandes referencias del mediofondo. Fue bronce en el Europeo de Múnich, cuarto en el Mundial de Eugene, sexto en el Mundial de Budapest y estableció en Oslo un espectacular 3:29.18, que le convirtió en el tercer español más rápido de la historia. A día de hoy sigue siendo el único atleta español en activo que ha bajado de los 3:30 en los 1.500 metros. Casi nada.

Pero entonces comenzó una cadena de acontecimientos que frenó completamente su carrera.

Dos años marcados por los problemas físicos

La primera gran piedra apareció antes incluso de los Juegos de París. Una pubalgia terminó derivando en un desprendimiento del fibrocartílago del aductor, una lesión que condicionó toda su preparación olímpica. A pesar de ello decidió competir en los Juegos, aunque él mismo reconoció posteriormente que llegó muy lejos de su mejor nivel.

Tras los Juegos todavía arrastraba molestias y retrasó el inicio de la siguiente temporada. Cuando por fin parecía volver a entrenar con normalidad, su padre enfermó gravemente y permaneció varios días ingresado en la UCI, obligando al salmantino a regresar de urgencia desde Boulder. Posteriormente fue la cintilla iliotibial.

Tras un preparación de la temporada de verano prometedora, los análisis detectaron una infección por una bacteria estomacal que le provocó anemia, una enorme falta de energía y una incapacidad casi total para recuperar entre entrenamientos. El propio atleta explicó hace unos meses que llegó un momento en el que su cuerpo simplemente dejó de responder. “No recuperaba como debía y siempre tenía muy poca energía. Nada era normal”. El tratamiento con antibióticos terminó prácticamente con su temporada 2025.

En menos de dos meses el atleta del On Athletics Club (OAC) ha disputado cuatro 1.500 metros, todos ellos con registros muy similares y, sobre todo, sin interrupciones por problemas físicos. De hecho, en las últimas semanas el propio García Romo transmitía un mensaje claramente optimista en sus redes sociales: “El camino ha sido duro, pero veo mejoras y sé lo que hay que hacer. El año pasado me perdí casi toda la temporada al aire libre, así que se siente genial volver a competir y seguir construyendo.”

¿Por qué no llegan todavía los tiempos?

Existen varios factores que ayudan a explicar por qué un atleta capaz de correr en 3:29 permanece instalado alrededor de 3:38.

El primero es evidente: el enorme tiempo perdido. Dos temporadas prácticamente sin continuidad obligan a reconstruir una base aeróbica y una capacidad competitiva que no se recuperan en unos pocos meses.

El segundo tiene que ver con la propia naturaleza del 1500 metros. Es una prueba extremadamente exigente donde pequeñas pérdidas de forma generan diferencias enormes en el cronómetro.

A esto se suma un discreto rendimiento del OAC donde varios atletas importantes atraviesan temporadas complicadas, con lesiones de atletas importantes, mientras que Yared Nuguse sostiene prácticamente en solitario los grandes resultados del equipo.

Madrid y Málaga, dos citas para medir su verdadera evolución

La temporada entra ahora en una fase mucho más interesante. El ressultados conseguido en Los Ángeles supone su despedida del calendario estadounidense y le permite regresar a España.

Su siguiente parada será el Meeting de Madrid, el próximo 16 de julio, donde debutará por primera vez en la pista de Vallehermoso.

Pocos días después llegará el gran objetivo nacional: el Campeonato de España al aire libre, que se disputará en Málaga del 24 al 26 de julio.

La incógnita ahora es cuánto falta para volver a verlo correr cerca de ese nivel. Madrid y Málaga pueden empezar a ofrecer las primeras respuestas.

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