La mediofondista irlandesa, dos veces olímpica, fallece tras luchar contra un cáncer de intestino en estadio cuatro. En 2024 alcanzó la cima de su carrera al proclamarse campeona de Europa de 1.500 metros en Roma.
El atletismo europeo está de luto. Ciara Mageean ha fallecido a los 34 años después de luchar contra un cáncer de intestino en estadio cuatro que le fue diagnosticado en mayo de 2025. La noticia se ha conocido este domingo a través de un comunicado publicado por su entorno en redes sociales.
«A las 6:30 de esta mañana, Ciara perdió su batalla contra el cáncer rodeada de sus seres queridos», anunciaba el mensaje. La atleta norirlandesa deja una profunda huella en el deporte de su país, tanto por sus resultados como por su personalidad y la cercanía que mostró durante toda su trayectoria.
«Una hija, hermana, esposa, amiga e inspiración muy querida para muchos. La echaremos mucho de menos», añadía el comunicado.
Nacida en Portaferry, en Irlanda del Norte, Mageean representó a Irlanda en dos ediciones de los Juegos Olímpicos, Río 2016 y Tokio 2020, celebrados finalmente en 2021. Su carrera estuvo marcada por la perseverancia ante las lesiones y por una trayectoria de superación que encontró su recompensa en los últimos años.
El gran momento de su carrera llegó en junio de 2024, cuando conquistó los 1.500 metros en el Campeonato de Europa de Roma. Después de años persiguiendo una victoria de ese calibre, Mageean se impuso con un tiempo de 4:04.66 en una final muy disputada, en la que tuvo que encontrar un hueco entre sus rivales británicas para lanzar su ataque en la recta final.
Aquel oro fue la culminación de una trayectoria en la que había acumulado varios puestos de honor. En 2022 se proclamó subcampeona de Europa y de los Juegos de la Commonwealth, en ambos casos en los 1.500 metros y por detrás de la británica Laura Muir.
También dejó su sello en la Liga Diamante. En 2020 estableció un nuevo récord irlandés de 1.000 metros con 2:31.06 y, dos años después, firmó una actuación memorable en Bruselas: corrió los 1.500 metros en 3:56.63, rebajó en más de dos segundos la plusmarca nacional y bajó por primera vez de los cuatro minutos.
En el Mundial de Budapest de 2023 terminó cuarta en una final de altísimo nivel. Ese mismo año había batido el récord irlandés de la milla y fue elegida Personalidad Deportiva del Año de la BBC de Irlanda del Norte.
El camino hasta la élite no fue sencillo. Una grave lesión de tobillo le impidió disputar los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Tras pasar por el quirófano, regresó a la competición en 2014 y conquistó el título nacional irlandés de 1.500 metros.
En Río 2016 alcanzó las semifinales olímpicas, mientras que en Tokio una lesión en la pantorrilla volvió a complicar su preparación. A pesar de los contratiempos, siguió creciendo hasta convertirse en una de las grandes referencias del mediofondo irlandés.
Su última gran oportunidad olímpica llegó en París 2024, pero una lesión en el tendón de Aquiles la obligó a retirarse justo antes de disputar su serie de los 1.500 metros. Poco después de aquel golpe deportivo, alcanzó la cima continental en Roma.
En mayo de 2025 recibió el diagnóstico de cáncer de intestino en estadio cuatro. Desde entonces, compartió parte de su experiencia y agradeció las numerosas muestras de cariño que recibió. En una entrevista con la BBC en junio, se mostró agradecida por haber podido desarrollar una carrera deportiva que, según reconocía, no todos tienen la oportunidad de vivir.
El pasado octubre contrajo matrimonio con su pareja de toda la vida, Thomas Moran, en una ceremonia civil celebrada en Belfast.
Athletics Ireland también ha expresado su dolor por la pérdida de la atleta. «Estamos desconsolados. Ciara, una inspiración para muchos, será recordada por su valentía, bondad y espíritu increíble», señaló la federación irlandesa, que trasladó sus condolencias a familiares, amigos y allegados.
Mageean será recordada por sus medallas, sus récords y aquel oro europeo que tanto persiguió. Pero también por la manera de vivir el atletismo, por sus entrevistas sinceras después de competir y por una sonrisa que acompañó a una de las carreras más admiradas del mediofondo irlandés.