Foto Roger Salanova
Kilian Jornet correrá Zegama este 2026, dejando uno de los calendarios más potentes y simbólicos del trail running de todo este año. Después de que ya conociéramos su regreso a la UTMB Mont-Blanc 2026, ahora ha sido el propio corredor catalán quien ha anunciado en Instagram que también estará en la Zegama-Aizkorri 2026, una carrera que forma parte de su historia como muy pocas otras.
La noticia va mucho más allá de sumar un dorsal más a su temporada. Porque si algo empieza a tomar forma es la idea de un auténtico triplete de carreras-mito: Zegama, Western States y UTMB Chamonix.
Tres pruebas que no solo están entre las más prestigiosas del mundo, sino que además representan tres dimensiones muy distintas -y muy reconocibles- del legado deportivo de Kilian Jornet. Western States el 27 de junio, UTMB el 28 de agosto, y ahora Zegama-Aizkorri el 17 de mayo.
Zegama tiene un valor especial. No se trata solo de una clásica del calendario internacional, sino de una prueba que está íntimamente ligada al crecimiento de la figura de Kilian dentro del trail mundial. Su relación con la carrera vasca ha ayudado a construir buena parte de la leyenda moderna de este deporte, y su regreso vuelve a colocar el foco sobre una de las citas más icónicas, emocionales y reconocibles del calendario europeo.
La edición de 2026, además, tendrá un carácter todavía más simbólico al tratarse de la 25ª edición de Zegama-Aizkorri.
Pero la gran lectura está en el conjunto. Porque lo que se perfila no es simplemente una temporada con carreras importantes, sino una campaña construida alrededor de tres escenarios legendarios.
Zegama representa la esencia del trail europeo, la montaña vibrando a pie de sendero y una prueba donde Kilian ha forjado una relación casi inseparable con la afición. Western States simboliza uno de los grandes templos de la ultradistancia mundial en Estados Unidos. Y UTMB Chamonix es, directamente, el gran escaparate global del trail running, la carrera que concentra cada año la mayor atención mediática del planeta.
Tres carreras distintas, tres contextos muy diferentes y un solo nombre que vuelve a conectar con todas ellas en una misma temporada. Y no es solo una cuestión de nivel competitivo, que ya de por sí sería enorme, es también una cuestión narrativa.
Porque pocas combinaciones pueden resultar más atractivas para los aficionados que ver a Kilian Jornet afrontar en un mismo año la mística de Zegama, la dureza y tradición de Western States y el impacto planetario de UTMB.
A falta de ver cómo evoluciona el año y qué otros dorsales acaba incluyendo en su agenda, lo que ya parece claro es que 2026 puede convertirse en una de las temporadas más ilusionantes de Kilian Jornet en mucho tiempo.
Y si su regreso a Chamonix ya disparó la expectación, la confirmación de Zegama 2026 no hace más que reforzar esa sensación: la leyenda catalana quiere volver a jugar en los escenarios que mejor explican su historia.